El futuro de Monclova son unidades recicladas de transporte colectivo, reconoció el dirigente de la ruta Deportivo-Del Río, Mauro Saucedo, quien dijo que el principal obstáculo para que los concesionarios no adquieran unidades de reciente modelo es la competencia que enfrentan con los taxis, el transporte especial y el escolar.
“Del pastelito que hay en Monclova nos repartimos las migajitas”, dijo, y agregó que quizás existe exceso de concesiones de las diferentes modalidades del transporte público en comparación con los habitantes que hay en la localidad.
Añadió que quienes prestan este servicio no lo hacen “para hacer billetes, sino para sobrevivir”.
Citó como ejemplo que para dar “una vuelta” le tienen que echar 100 pesos de diésel a la unidad, y si les va bien obtienen entre 200 y 220 pesos, es decir, un máximo de 120 pesos de ganancia, monto que deben dividir entre los gastos del mantenimiento de la unidad, el combustible y el sustento para la familia del concesionario.
Ante esa situación, señaló, les queda poco dinero para invertir en la adquisición de una unidad más moderna; por eso están optando por las repotencializadas, que tienen un costo promedio de 110 mil, pues una de reciente modelo cuesta al menos 1 millón de pesos.
“Veo lejano que Monclova pueda tener a corto o mediano plazo unidades nuevas”, admitió cuando Zócalo lo cuestionó sobre el particular.
Sin embargo, dijo que las unidades repotencializadas a modelos recientes prestan un buen servicio, ante lo que invitó a este matutino a subir a una para comprobar que “no les suena nada” y que se encuentran en buenas condiciones mecánicas y físicas.
Reynaldo Hernández, de la ruta Calle 11, comentó que desde hace 25 años es chofer de transporte colectivo, y con ese trabajo mantuvo a su familia, dio estudio a uno de sus tres hijos y recientemente acaba de comprar una concesión y un microbús a 120 mil pesos.
Y aunque tiene proyectado adquirir una unidad de modelo 2003, señaló que para lograr eso tendrá que trabajar mucho, pero en sus planes no está el comprar una de modelo reciente, pues el servicio no deja tanto para eso, ya que son caras y están fuera de sus posibilidades.
Además, se preguntó: para qué meter a trabajar una unidad de reciente modelo con las malas condiciones en que se encuentran las calles de Monclova; “por eso se nos quiebran los muelles y se nos ponchan las llantas”.
Reginaldo Cedillo, concesionario de la misma ruta, se quejó de que las autoridades no apoyan con créditos a los transportistas, tal y como lo hacen con los empresarios, “a pesar de que nosotros también somos empresarios”, pues aunque se les ha prometido respaldo para modernizar sus unidades, nunca han cumplido.
Ante esa situación, advirtió que en la ruta Calle 11, que opera con 24 microbuses, nadie tiene contemplado ni siquiera adquirir unidades repotencializadas a modelos recientes y mucho menos comprar de modelo reciente, pues si lo haces dejas de comer para pagar la unidad.
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