Al ser detenido por los elementos de Seguridad Pública, el moderno Caín dijo que no se arrepentía de haber herido a su hermano y sin poder ocultar el rencor que lo invadía dijo: “Y que agradezca el hijo de su pin... madre, que no lo maté”.
Se trata de Juan Obregón Suárez, quien hirió con un cuchillo cebollero a Pedro, su carnal, al que dejó tirado en la vía pública sangrando de manera abundante por las dos heridas que le provocó.
De acuerdo con el parte informativo de la Policía, cerca de las tres de la tarde de ayer los oficiales de la patrulla 89 estaban llevando a cabo un recorrido de vigilancia por la coonia Praderas.
Al pasar por la esquina de las calles Valle Central y Villa Olímpica, los representantes de la ley vieron a un hombre tendido en el suelo y ensangrentado.
Los uniformados se acercaron a quien se identificó como Pedro Obregón Suárez, vecino del sitio, quien les mencionó que momentos antes su hermano Juan lo había atacado con un cuchillo cebollero después de que ambos riñeron a golpes por viejas rencillas.
Los policías empezaron con su búsqueda por los alrededores, siendo sobre la calle Sección 147 de la Loma Linda donde se lo toparon y lo sometieron a una revisión, fue ahí donde dijo que no se arrepentía de haber lastimado a su hermano.
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