En entrevista, Josefina Ayup Ávila aseguró que la violencia no conoce de tiempo, horario, género o condición social, pues es un problema que se da tanto en la clase social baja, como en la alta.
“La violencia se presenta poco a poco hasta que se sale de los límites, empieza con un grito, un empujón y luego vienen hasta agresiones que ponen en peligro la vida de quien la sufre”, señaló.
Destacó que en el caso de la Región Centro la violencia que más se denuncia es la sicológica, “no porque no se den golpes es menor el daño, de hecho, la violencia sicológica o verbal es la que más lastima a las mujeres, pues genera que pierdan la autoestima”.
“La violencia sicológica viene de casa, inicia cuando los padres descalificamos a los hijos o a la pareja, luego los jóvenes lo repiten en el noviazgo, en el matrimonio y los hijos de éstos lo aprenden y lo hacen, es una cadena, es la imitación de patrones de conducta”, dijo.
En el Instituto,-dijo- es la violencia sicológica la que más se atiende, pero en el módulo del MP está en primer lugar la física.
“No hay edad para ser violentada, pero hemos recibido más denuncias de mujeres entre los 30 y 40 años, con las que se trabaja en terapias y en la motivación de terminar con este círculo vicioso, ya sea mediante la denuncia cuando lo amerita, con el divorcio o con terapias de pareja”, puntualizó.
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