Y es que la cuesta de enero, está “costando” mucho a los hogares de esta frontera norte, quienes sólo ven con mucha tristeza en los medios de comunicación alzas en precios a servicios, a alimentos y a combustibles.
Ante esta situación y luego del regreso a clases, amas de casa principalmente, se han visto en la necesidad de empeñar algunas joyas en casas de empeño.
“No hay de otra, señorita, está todo muy caro, los niños van a la escuela de nuevo, hace mucho, frío necesitamos el gas, subió la luz, no la hacemos con los salarios”, señaló doña Natividad Hernández, quien apurada acude a una casa de empeño para aliviar su economía.
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