Julio Martínez, esposa de María Francisca Martínez, dijo que siente mucho descanso de saber que las cenizas de su esposa y su hija, así como de su cuñada y sobrinas ya están aquí, “pensé que quedarían en un lugar lejano, porque fue mucho el tiempo y trámites que hacer que a veces desfallecía porque todo cuesta mucho, pero ya tengo un lugar en donde llorar su ausencia”.
Asimismo, el joven Martín López Martínez, único hijo que sobrevive a la jefa de enfermeras del ISSSTE, Teresita de Jesús, dijo que se siente muy tranquilo de que por fin los restos de su madre y hermanas ya están en Piedras Negras, está triste por los acontecimientos de hace un mes, pero se siente confortado porque las tendrá cerca.
Agradeció infinitamente al sindicato del ISSSTE que en todo momento estuvieron brindándoles el apoyo total para hacer llegar los restos de sus seres queridos a esta ciudad, al doctor Aparicio y al director de la clínica Arnoldo Carrales Velasco.
En el velatorio se observó a personal del ISSSTE, amigos de la familia y familiares que estuvieron siempre al tanto de los acontecimientos y colaboraron para traerlos de regreso.
| Comparte ese artículo: |
|



