Eduardo García | Saltillo, Coah.- Ante el temor de que vuelva a incidir en algún delito, le han hecho estudios psicológicos para determinar si está listo para reintegrarse a su familia sin causarles más daño del que ya les ha hecho, al dejar desamparada a su esposa e hija.

Y es que falta poco menos de dos años para que Ricardo Martínez Segovia obtenga su libertad, sin embargo reconoce y entiende la preocupación del Centro de dejarle marchar “así nomás”, dice al tiempo que hace una mueca de incertidumbre, ya que es la segunda vez que cumple una condena por el mismo delito: robo.

La primera vez estuvo preso cinco años, cuando era muy joven, “me la pasaba del tingo al tango con la banda, siempre haciendo maldades, hasta que un día nos agarraron”, dice mientras cruza los brazos, pues asegura que ya no tiene caso seguir negando un delito que ya pagó.

De la reflexión pasa a la melancolía al recordar a su pequeña de tres años y que se ha vuelto todo cuanto necesita para darle un giro de 180 grados a su vida, para pensar antes de actuar. Pero por lo pronto no le queda de otra más que esperar con ansia a que sea miércoles o domingo y escuchar desde la entrada la voz de su hija cuando le grita “papito”.

Además de su hija y su esposa, Ricardo dice sentir un profundo agradecimiento por su mamá y su hermana, quienes hasta el momento no lo han dejado ni a sol ni sombra, además de siempre estar al tanto de su familia, pues de no ser por ellas dos, no se puede imaginar a donde hubieran ido a parar.

Desde que ingresó al Cereso Ricardo lo único que ha hecho es trabajar y trabajar “Ya estuvo bueno de cometer errores, uno tras otro, ya es hora de demostrar que puedo cambiar”, dice respecto a la nueva vida que desea al obtener su libertad, razón por la que todos los días pide a Dios fortaleza.

Mientras cumple su condena de tres años y medio por sustraer una esclava de oro de 10 kilates y 25 mil pesos en efectivo de una vivienda, trabaja en una fábrica de impermeables, para ayudar aunque sea un poco, con los gastos de su esposa e hija. “No es gran cosa, pero es con todo el amor que desde aquí les puedo dar”, expresa.


Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios