“El 25 de diciembre celebramos un año más de que nació Jesús, ojalá que a partir de hoy preparemos intensamente la fiesta del nacimiento del hijo Dios, pero no tanto para comprar esferas, regalos o foquitos, eso nos sirve para acompañar nuestra preparación espiritual; ojalá que el sentido principal sea prepararse interiormente haciendo esfuerzos por evitar el pecado, por tanto me confieso, voy a misa y hago obras buenas”, señaló el padre Maurino Salas.
Durante la homilía dominical en la Catedral de Saltillo, el sacerdote mencionó que el adviento es una preparación gozosa y activa en la que se tiene que trabajar por la conversión y la limpieza del corazón.
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