Quien alegó inocencia en todo momento es Carlos Alberto Herrera Ibarra, de 19 años, con domicilio en la calle Grafito número 739, en el fraccionamiento Díaz Ordaz, que fue reconocido por su presunta víctima.
Según el dictamen médico que le practicaron a Carlos, se encontraba bajo los efectos de algún solvente, además de las bebidas embriagantes, pero aseguró que no tenía nada que ver con estos hechos.
Francisco Mata Valdez, quien dijo tener su domicilio en la colonia Nueva Libertad, llegó hasta el nosocomio para recibir atención, tras haber sido atracado en la calle Halita unos momentos antes, donde lo despojaron de un reloj de pulso.
Nunca imaginó que al llegar a la sala de urgencias, ubicada en el bulevar Venustiano Carranza y Humberto Hinojosa, se encontraría con su atacante, así que comenzaron a gritarse generando la movilización.
Los pretextos y excusas poco le sirvieron a Carlos Alberto, quien dijo ser estudiante de una universidad privada, pues Francisco lo señalaba sin miramientos, así que fue remitido a las celdas y puesto a disposición del Ministerio Público.
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