El subdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes, Ricardo Calderón, que estuvo presente en el evento, destacó que “En esta ciudad tienen ustedes un taller de ópera a nivel mundial que podrían envidiar cualquier gran capital musical del mundo”.
Y, por otro lado, invitó a todos los niveles de gobierno y a la sociedad a sumarse a proyectos de ese tipo: “De alto nivel y de nobleza en sus metas”.
Tercera llamada, comenzamos
Frente a un auditorio prácticamente lleno, el repertorio inició con la interpretación de “Rusalka: Canción a la Luna”, a cargo de Rebeca de Rueda. Seguida de “L’Incoronazione de Poppeia”, dueto “Pur ti miro”, a cargo de Claudia Gutiérrez y Daniel Vargas.
Con una participación que se caracterizó por una mayor expresividad en el escenario Amed Liévanos interpretó a Leporello de “Don Giovanni”, con la pieza “Madamina”.
Y así continuó el desfile de cantantes que dieron muestra de su talento, interpretando piezas de Mozart, Donizetti y Tchaikovsky. Unos, sin duda, más aplaudidos que otros Marco Antonio Lozano que interpretó “Quanto é bella” de “L’elisir d’amore”.
Después de escuchar ocho piezas y nueve voces diferentes, Solanye Caignet, Denise de Ramery, Wendy García, José Andrés Carrillo y Emmanuel Franco, arribaron al escenario para despedir la primera parte del concierto con “Quinteto” de la ópera “Carmen”, que mereció la ovación de un auditorio que lució repleto.
La segunda parte del concierto fue recibida por un público visiblemente emocionado que aplaudió la interpretación de “Der Freischütz”, en la voz de un numeroso grupo de alumnos.
Haciendo gala de su talento, los alumnos maravillaron al público con 10 piezas más que fueron de Handel, pasando por Mozart, Leoncavallo, Charpentier, Gounod, R. Strauss, hasta llegar a Puccini; para regresar todos al escenario a cantar magistralmente “Rataplan” de “La forza del destino”, con Sishel Claverí como Preziosilla, dando muestra de los matices de todas las voces.
La pianista que los acompañó al piano durante todo el concierto, Marioara Trifan, dio muestra de su habilidad al ponerse de pie en más de una ocasión para dirigir a los casi 40 cantantes que estaban en escena y regresar en cuestión de segundos a seguir tocando.
Finalmente, el grupo se colocó en la parte más alta del escenario para finalizar su programa con broche de oro al interpretar “Marcha Triunfal” de la ópera “Aída” que concluyó con aplausos, gritos y silbidos de un público que los despedía de pie.
Sin embargo el concierto no terminó ahí. La pianista anunció “un postre” y ocho tenores llegaron hasta el frente para cantar tres piezas más, que se quedaron en la memoria de los asistentes de modo que más de uno salieron cantando “O Sole Mio”.
El evento, además, contó con varias voces saltillenses que dieron al público de su ciudad una gran muestra de su talento, este es el caso de la soprano Claudia Gutiérrez.
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