Pekín, China.- El regulador bancario chino dio un nuevo paso en su intento por limitar los riesgos derivados de los créditos en su sistema bancario, al aumentar las restricciones para las transferencias de préstamos entre los bancos.

En un comunicado publicado en su sitio web http://www.cbrc.gov.cn, la Comisión Regulatoria de la Banca China dijo que cuando los bancos del país se transfieran créditos entre sí, el capital del préstamo y sus intereses deberán registrarse en sus balances.

Generalmente, los bancos chinos transfieren algunos préstamos sin registrarlos en sus balances mensuales o trimestrales, trasladándolos a otros prestamistas como una manera de cumplir con las cuotas impuestas por los reguladores. Estas transferencias generalmente no aparecen en los libros.

Pero Pekín ha endurecido los controles sobre los préstamos bancarios en los últimos meses con el fin de limitar la creciente presión inflacionaria.

“La noticia efectivamente evitará que algunos bancos evadan la regulación mediante la transferencia de activos de crédito o la expansión ciega de sus negocios de administración de activos eludiendo los registros en sus balances”, señala el comunicado.

Según las modificaciones, los bancos que reciban o retiren préstamos de sus libros tendrán que ajustar su liquidez e indicadores de riesgo de acuerdo a la operación.

Entre estos indicadores de riesgo se encuentran los ratios de requerimientos de capital, las provisiones por morosidad, y el ratio entre préstamos y depósitos.

El regulador ordenó también que los bancos no podrán usar las utilidades derivadas de sus negocios de administración de activos para comprar préstamos.

A comienzos de este año, el regulador ordenó a los bancos incluir los préstamos realizados a firmas de fideicomiso en sus balances a partir de fines del 2011.

VOTO DE CONFIANZA

Por otro lado, la agencia calificadora de crédito soberano Standard & Poor’s (S&P) elevó su evaluación de China, reconociendo la baja deuda del Gobierno y las “excepcionales perspectivas de crecimiento” en la segunda mayor economía del
mundo.

El alza de la calificación a “AA-“ desde “A+” coloca la evaluación de S&P de la deuda soberana a largo plazo en línea con la de Moody’s, que el mes pasado elevó en un escalón su nota para China.

“El alza refleja una revisión positiva en la evaluación de S&P sobre los riesgos frente a la estabilidad macroeconómica y financiera en China”, dijo el analista de crédito de la firma Kim Eng Tan.

En particular, la agencia citó la baja deuda del Gobierno, una fuerte posición externa y el positivo panorama para la economía.

La firma señaló que estas fortalezas superan con creces los problemas en el sistema bancario que podrían salir a flote si la economía se desacelera.

Según Wang Han, economista de la firma consultora CEBM en Shangai, la revisión al alza se esperaba desde hacía un largo rato.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios