Tags: piedras negras, niños, enfermamdes, coahuila


Piedras Negras, Coah.- Nadie nos enseña cómo ser padres y mucho menos cómo actuar cuando nuestro niño por primera vez se está quejando de algún malestar.
He aquí algunos de los problemas de salud más frecuentes en nuestros pequeños y lo mejor: Algunos consejos útiles.

LA DIARREA
La diarrea es la presencia de heces líquidas y acuosas más de tres veces durante 24 horas. Si no es atendida a tiempo, puede deshidratar a los niños.
La diarrea es considerada como un padecimiento que puede combatirse sin muchas complicaciones ingiriendo líquidos (especialmente suero), sin embargo esta enfermedad causa un alto número de fallecimientos infantiles.
Los motivos por los que un menor puede tener diarrea son múltiples como comer alimentos en mal estado, beber agua contaminada o ingerir frutas o verduras que aún no estén maduras; también se origina si los niños tienen las manos sucias al alimentarse o si se llevan tierra u objetos sucios a la boca.
Estas prácticas pueden acarrear infecciones y enfermedades como la tifoidea, la parasitosis y otras más. Cada uno de estos casos puede ser mortal si no se atiende, por eso debe entenderse que una diarrea puede tener consecuencias graves.

MEDIDAS PREVENTIVAS CONTRA LA DIARREA
Estas medidas consisten en mantener aseado el hogar; depositar la basura en botes y conservarlos tapados; lavarse las manos antes de comer y después de defecar; tomar agua hervida; lavar y cocer bien las verduras; freír el pescado, no ingerir alimentos en mal estado y tener la higiene adecuada al momento de amamantar al bebé.
La falta de hábitos de higiene, la carencia de agua limpia y potable y el exceso de basura (que en la mayoría de las veces es foco de infecciones), son las principales causas de la diarrea, misma que ocasiona deshidratación, y si el niño pierde muchos líquidos, su vida corre peligro.
Pero lo realmente importante es que los adultos estemos conscientes de que la falta de hábitos higiénicos es la principal causa de éste y otros padecimientos.

LOS PARÁSITOS
Los parásitos entran a nuestro organismo por la boca, a través del agua, los alimentos, el polvo, las manos o los trastes mal lavados, todos ellos con una característica en común: La falta de higiene.
Los parásitos que se encuentran en los niños viven a expensas de ellos succionando el alimento o la sangre provocando que éstos se debiliten, que pierdan su apetito, se fatiguen fácilmente y lo que es peor, detienen su crecimiento y propician la desnutrición.
Los parásitos son animales pequeños que pueden provocar enfermedades en las personas al alojarse dentro y fuera de su cuerpo. Los parásitos internos pueden ser lombrices o amibas, entre otros, y los externos, pulgas, piojos, chinches o liendres.
Muchas veces las personas comen carne o fruta que está contaminada por parásitos, y al no existir higiene, se introducen en el cuerpo y causan mucho daño.
Para evitar que los niños tengan algún parásito, se debe reforzar los hábitos de higiene tanto en el hogar como fuera de él; es necesario bañarse diariamente, desinfectar frutas y verduras, cocer totalmente la carne, tomar agua hervida y, por supuesto, acudir con el médico para conocer el tratamiento que se debe seguir en caso de que el niño tenga algún parásito.

ENFERMEDADES DE LA PIEL
Durante el primer año de vida de un niño, es frecuente que enferme de la piel porque ésta es suave y delicada. Una de estas enfermedades son las ronchas que producen los piquetes de insectos porque lesionan la piel provocando molestia y comezón en el niño por lo que es importante evitar que él se rasque porque puede lastimarse o infectarse aún más.
Uno de los padecimientos más frecuentes es la dermatitis de pañal ocasionada por no asear y cambiar a tiempo al bebé; también puede ser si los pañales no son lavados o enjuagados correctamente provocando que el pequeño se muestre inquieto o llorón debido al malestar, escozor y dolor que esto le ocasiona.

PICADURAS DE INSECTOS
Algunas picaduras pueden producir desde comezón hasta calentura o alguna enfermedad grave como el paludismo.
Los moscos del paludismo se reproducen en aguas estancadas, por eso se deben tomar precauciones y acudir al centro de salud si se sospecha que alguien fue picado por un insecto de este tipo.
Otros insectos no ocasionan tanto daño, aunque se deben tomar medidas preventivas. Un caso de éstos es el de las abejas y las avispas, cuyo piquete puede no ser de consecuencias graves, y tal vez en los niños surja una leve calentura, sin embargo, cuando una persona es picada por muchos de estos insectos hay peligro, debido a la cantidad de veneno que es inyectado al cuerpo. Por ello, se debe evitar provocarlos para no ser atacados, pues en nuestro país, además de la abeja europea común, se encuentra la africana, que es mucho más agresiva y su picadura puede provocar la muerte.
También otros insectos pueden transmitir enfermedades o infecciones, tal es el caso de las moscas y las cucarachas. Para combatirlas es necesario mantener un ambiente limpio donde no exista basura o comida regada, ya que éstos son los principales alimentos de estos insectos.

ROZADURAS
La rozadura es una enfermedad que padecen principalmente los niños pequeños; se caracteriza porque la piel que se encuentra entre las piernas se pone roja e irritada, esto se debe, por lo general, a los orines del niño que quedan en los pañales.

INFECCIONES RESPIRATORIAS
La tos, los resfriados y la neumonía son infecciones respiratorias agudas producidas por microorganismos o bacterias. En los resfriados y tos, la infección está únicamente en la nariz y garganta; se inicia con malestar general, dolores musculares, escalofríos y fiebre, el pequeño se ve agotado y debe ser protegido.
Las infecciones respiratorias pueden empeorar con la contaminación, el humo del cigarro y las corrientes de aire, por lo que es conveniente evitar los cambios bruscos de temperatura en los pequeños, ya que de lo contrario, se permite la aparición de la neumonía. Su síntoma más claro es la respiración rápida.
Las enfermedades respiratorias se caracterizan porque generalmente se adquieren por contagio. Entre las infecciones más comunes se encuentran el catarro y la gripe, las cuales provocan escurrimiento de líquidos por la nariz, tos, dolor de garganta, en ocasiones calentura, dolor del cuerpo y, a veces, diarrea.
Un catarro mal tratado puede dar paso a una neumonía (pulmonía), la cual causa muchos fallecimientos infantiles cada año.