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México.- La semana pasada pusieron a Internet bajo fuego el gobierno de Estados Unidos a través del Buró Federal de Investigación (FBI), los legisladores locales, empresas de la industria de Internet como Wikipedia, la red internacional de hacktivistas llamada Anonymous y el sitio web de torrents The Pirate Bay.

“Se enfrió la SOPA y se apagó la PIPA”, festejaron en las redes sociales los opositores a las iniciativas de ley para detener la piratería en línea de la Cámara de Representantes y su versión propuesta en el Senado, ambas de Estados Unidos (EU), cuando sus promotores anunciaran que su votación fue suspendida indefinidamente.

Mientras tanto en México, y con los ánimos encendidos por SOPA y PIPA, sus opositores han acusado al senador del PAN, Federico Döring, de traer ambas iniciativas al país con su propuesta para modificar las leyes de Propiedad Industrial y de Derechos de Autor, presentada el 15 de diciembre de 2011 en el Senado.

SOPA y PIPA

Lamar S. Smith es el principal promotor de la propuesta de ley SOPA (Stop Online Piracy Act) en la Cámara de Representantes de EU, con el apoyo de empresas del sector del entretenimiento, entre ellas Universal Music, Electronic Arts, Nintendo of America, Disney Publishing Worldwide y EMI Music Publishing, por mencionar algunos.

Para finales de diciembre Electronic Arts, Nintendo y Sony Computer por señalar algunas, retiraron su respaldo.

La propuesta busca castigar a los sitios de Internet que exhiban o contengan enlaces a contenido protegido sin autorización del autor. Sitios como Facebook, YouTube o Wikipedia serían responsables del contenido compartido por los usuarios y serían acusados de colaborar en compartir copias

ilegales de contenidos protegidos aunque no haya fin de lucro.

“Las pérdidas globales por el contrabando de estos sitios (de contenido ilegal) alcanzaron tan sólo en 2010 la cantidad de 135 mil millones de dólares”, justificaron en una carta enviada en septiembre pasado al Congreso de Estados Unidos las organizaciones que defendían SOPA.

La contraparte aclara que no están en contra de una legislación antipiratería, sino de las formas en que se actuaría judicialmente.

“Estas propuestas de ley le dan motivos a las empresas norteamericanas para cerrar, bloquear el acceso y suspender sus servicios a sitios web en Estados Unidos y otros países que estén bajo la sospecha de utilizar contenidos que estén bajo derechos de autor sin autorización explícita de los dueños de dichos derechos, todo sin un juicio previo o incluso como resultado de un acto injusto por parte de un sitio que busca una indemnización de manera in- justificada”, señaló David Drummond, jefe del departamento jurídico de Google.

De haberse aprobado PIPA permitiría que, mediante órdenes judiciales, se impida el acceso a páginas web extranjeras ‘dedicadas al robo’, según la iniciativa.

La Ley DörIng

El senador mexicano Federico Döring rechazó que su iniciativa de reformas a las leyes de Derecho de Autor y de Propiedad Industrial sea similar a SOPA.

Conocida como la ‘Ley Döring’, propone que los usuarios que compartan contenidos protegidos por las citadas normas, aunque no tengan intenciones de lucro, sean sujetos a sanciones y un proceso legal si el autor lo requiere. Por ejemplo, dejará de ser posible compartir un video de una canción en Facebook o YouTube sin haber solicitado permiso al titular de los derechos de la obra.

En las redes sociales, opositores a SOPA y PIPA también hicieron frente común en contra de la Ley Döring, argumentando que son la misma cosa y que, incluso, es un nuevo intento por aprobar ACTA, el Acuerdo Comercial Antifalsificación promovido por la industria del entretenimiento que fue debatido y desechado por el Senado de la República el año pasado.

“Es una mentira; mi propuesta no tiene nada que ver con la ley SOPA. Ese proyecto baja páginas, mi propuesta no; SOPA quiere meter gente a la cárcel, yo no; SOPA pretende cancelar cuentas de e-mail, yo estoy en contra de eso”, dijo el legislador a “Reforma”.

León Felipe Sánchez, especialista en derecho informático y profesor de la UNAM, aseguró que si bien no tiene nada que ver con SOPA y PIPA, la Ley Döring sí recoge propuestas de ACTA.

“Creo que es una iniciativa desafortunada porque tiene errores técnicos evidentes y muestra un profundo desconocimiento de la propiedad intelectual.”, comentó.

Fernando Gutiérrez, especialista en derecho y TI, dijo que una de las cuestiones más debatibles es que quieren buscar responsables a través de direcciones IP y la propuesta parte de la idea de que un número IP es un número de una persona, lo cual es un error técnico.

Las reformas serán discutidas cuando inicie el período de sesiones febrero-abril del Senado.
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