De entrada, el área familiar recibe al visitante con palapas rotas, bancas rayadas y hierba crecida por todos los andadores. Si alguien se aventura a ir a los baños, la situación es la misma: tazas de baño y lavabos arrancados, paredes con grafiti y un hedor producto de varios años sin limpieza.
Incluso, el deportivo ya no cuenta con agua potable debido a que la bomba que se ubicaba en el sitio fue robada y la cisterna donde se almacenaba el líquido ahora se encuentra llena de basura y escombro.
Otra de las zonas peligrosas es el área de juegos, donde los pocos que quedan representan un peligro para cualquier niño. Basta con observar la resbaladilla cuya base ha sido desprendida y parece estar a punto de caer en cualquier momento.
Aunque este es uno de los espacios deportivos más utilizados, la cancha de futbol, así como los dos campos de beisbol, dejan muchos que desear pues son terrenos irregulares, llenos de piedras y vidrios que pueden llegar a lesionar a los entusiastas de estas disciplinas.
Cabe mencionar que el campo de futbol americano está cubierto de maleza a causa de la inundación provocada por “Alex”.
»Anteriormente, vecinos del deportivo han denunciado la presencia de grupos de vándalos al interior del inmueble, los cuales se dedican a embriagarse, intoxicarse e, incluso, sostener relaciones sexuales ante la nula vigilancia.
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