“Era una persona hiperactiva, súper buena en todo era la mejor”, fue como describieron a Jacqueline López Sánchez, quien fue localizada sin vida en la casa marcada con el 705 de la calle Nicéforo Rodríguez, en la colonia Magisterio Oriente.
“Jaqui”, como la llamaban sus seres queridos, cursaba el quinto semestre de la licenciatura de Letras Españolas e incluso habría realizado un diplomado en España.
Escribir un libro, trabajar como reportera, eran algunos de los planes que tenía Jacqueline y que externó a su hermano Cándido López Sánchez, quien realizó el terrible hallazgo poco antes de las 15:00 horas.
Pensando que la joven, quien siempre adornaba su rostro con una sonrisa, podría estar viva, solicitó ayuda, pero los paramédicos sólo confirmaron el fallecimiento, que ocurrió posiblemente las primeras horas de ayer, cuando ató su cuello con un cinto de tela a un ventilador de techo.
“Una excelente estudiante, querida por todos los profesores, la más inteligente y entregada”, así la describieron sus compañeros de clase, quienes no daban crédito a lo sucedido, pues la noche anterior salieron a la presentación de un libro y a dar un paseo pero nunca les mencionó tener problemas.
La noche del viernes, “Jaqui” se despidió de sus padres, Cándido López Mendoza y Alma Leticia Sánchez Martínez, por quienes dicen tenía mucho respeto, sin embargo nunca imaginaron que sería para siempre, pues sólo les informó que saldría a pasear.
Su familia, sus amigos cercanos, todos comenzaron a llegar hasta la solitaria casa en donde la estudiante pasó sus últimos momentos, pues a pesar de su gusto por escribir, no dejó un recado póstumo sobre los motivos que la llevaron a cortar de tajo su existencia terrenal.
Hasta el lugar llegaron agentes del Grupo de Homicidios de la Fiscalía General del Estado para tomar conocimiento y ordenaron el traslado del cuerpo al Semefo para realizar la necropsia de ley y así determinar las causas de su muerte.
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