Sabinas, Coah.- Debido a la inflación que provocó el encarecimiento de productos de la canasta básica y de servicios de primera necesidad para la población, son los jubilados los que hacen verdaderos “milagros” para estirar el gasto familiar.

Y es que a partir del mes de enero, la despensa, cuyo costo era de mil pesos, ahora con esa misma cantidad no se puede comprar ni la mitad.

Doña Francisca Hernández vive de la pensión de su marido Jesús Agüero, se trata de un ingreso mínimo, pues no rebasa los 2 mil pesos al mes, ambos tienen su domicilio en la colonia Sarabia.

Precisó que en su caso, sólo de mandado son mil pesos, dinero que obtienen del apoyo de uno de sus nietos que trabaja en la construcción, pero ahora se llevaron la sorpresa de que no compraron ni la mitad de lo que habitualmente compraban.

Incluso cuando llega el recibo de luz es cuando se ven con mayor dificultad económica, aunque por ser pensionados la CFE no les corta el servicio y les da prórroga para el pago.

“Lo más difícil es cuando tenemos que pagar la luz, el gas LP y ahora en enero los impuestos, tenemos que dejar de comprar o sacrificarnos para cumplir con el predial y otros impuestos, ¿pero qué vamos a hacer?, cada vez todo es más caro y es menos el salario”, opinó doña Francisca.

Reconoció que de no ser por su nieto que los ayuda, no podrían salir adelante, pues el incremento en los productos de la canasta básica llegaron hasta alejar de su dieta productos como el pollo y la carne, pues la pensión no se modificó en nada y gana lo mismo que el año pasado.
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