La manifestación tiene previsto encontrarse en la capital con grupos de legisladores y autoridades migratorias mexicanas para pedir que se elimine la visa de ingreso a México, una medida que creen contribuirá a disminuir los riesgos que implica moverse clandestinamente para unos 400.000 centroamericanos que cada año cruzan México para buscar llegar a territorio estadounidense.
Así mismo tienen previsto reunirse con el canciller de Honduras, Mario Canahuati, antes de proseguir su recorrido hacia el noreste del país, al estado de Tamaulipas, en donde se han registrado matanzas de emigrantes.
'Mi hermano Juan Luis Zacarías desapareció en Monterrey (norte de México) el 6 de septiembre cuando tuvimos la última comunicación con él. Lo último que escuchamos es que iba para Reynosa', ciudad fronteriza con Estados Unidos, narró a los periodistas el guatemalteco Pedro Zacarías, uno de los participantes.
La caravana, conformada por unas 300 personas, llegó hasta la catedral, en la plaza del Zócalo, en el centro de la capital mexicana, tras hacer un recorrido de seis días que comenzó en la frontera de México con Guatemala y que siguió las rutas que habitualmente utilizan los emigrantes.
A su ingreso a la catedral, el sacerdote católico y activista por los derechos de los migrantes Alejandro Soladinde reclamó de nuevo una acción decidida de las autoridades mexicanas para frenar los crímenes contra cientos de miles de emigrantes que cada año tratan de cruzar México para llegar a Estados Unidos.
'¿Dónde está la autoridad? ¿Dónde está el Gobierno, que parece no puede controlar nada y esa acción sanguinaria sigue día a día y no para?', se preguntó Solalinde en una intervención improvisada al ingreso de la manifestación.
El clérigo recordó las alarmantes cifras según las cuales más de 20.000 emigrantes, especialmente centroamericanos, son secuestrados cada año por grupos criminales vinculados con el narcotráfico a su paso por México para cobrar millonarios rescates a sus familias en sus países de origen o en Estados Unidos.
Otros cientos son asesinados al no poder pagar esos rescates o negarse a llevar droga para los carteles.
'¿Qué tiene que pasar para que esto pare, para que no haya secuestros? No podemos esperar más. Tenemos que hacer algo, porque rezar no es suficiente', añadió.
La caravana 'Paso a paso hacia la paz' ingresó a México desde Guatemala el pasado martes y ha recorrido hasta ahora más de 1.600 km a través de los estados de Chiapas, Tabasco, Veracruz y Puebla, hasta la capital mexicana.
'Yo pedí perdón, pero no por lo que ellos le hacen a los migrantes, sino por lo que nuestra sociedad ha hecho con ellos. Son la mejor prueba de que nuestras instituciones están haciendo cosas fallidas', señaló.
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