Explica el padre René Allande que la fe a la Virgen de Guadalupe no sólo es la devoción de un pueblo o de los mexicanos, sino que estamos unidos a ella como una constitución verdadera: “Todo lo que la Virgen nos dice en sus apariciones es casi la constitución de lo que llevaría a una verdadera paz si siguiéramos los que nos ha recomendado”.
Este año las fiestas guadalupanas estuvieron orientadas a orar por la paz que Cristo trajo, la paz que vino a través de María de Guadalupe quien no ha hecho nada igual por otro pueblo, de allí que sus muestras de amor se ven hoy con matices diferentes.
“Es muy bello ver la devoción de los danzantes, uno piensa que es puro folklore, pero es una forma orar muy bella; uno hace el papel de diablillo que va distrayendo, los está molestando, pero los danzantes no caen; yo admiro y me conmueve mucho cuánta gente tan pobrecita viene con su danza, gente que ni siquiera tienen para comer y paga una danza”, dice el padre Allande sobre el desfile de grupos que han llegado en peregrinación al Santuario de Guadalupe.
A través de la danza y de las mandas, los saltillenses se hicieron presentes en la fiesta a María de Guadalupe; por ejemplo, Liliana Romo comienza a mediados de diciembre la confección de un vestido y un manto guadalupano para su niña. “Es una manda hasta que ella decida, porque nos decían que no iba nacer bien, y prometimos a la Virgen que si la dejaba vivir la íbamos a traer vestida como ella hasta su Santuario. Mi embarazo fue muy delicado pero la Virgen, como amorosa madre, me dejó a mi niña”, cuenta Liliana mientras observa a la pequeña Evelyn Guadalupe, quien durante seis años ha llegado al Santuario guadalupano de la mano de su madre.
Claudia de la Cruz llevó también a su pequeño de dos años para recibir la bendición del sacerdote, y lo vistió con las ropas de Juan Dieguito, el mensajero de la Virgen, a quien también encomienda la vida del niño.
EL DATO
» Se calcula que más de 50 mil peregrinos visitaron estos días el Santuario de Guadalupe para honrar a la Virgen Morena.
» En la madrugada entonaron “Las Mañanitas”, mientras que en la noche disfrutaron de la verbena y la pólvora.
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