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Frontera, Coah.-Lejos de deprimirse por la pobreza en que está sumergida junto con su familia, Bertha Alicia Martínez Vega tiene la esperanza de que superarán los problemas, y aunque el desalentador panorama que ve a diario por la casa de madera y cartón donde vive junto con sus tres hijos y su esposo, lucha por una vida digna para ya
no soportar las mismas carencias que sufre desde pequeña.
Cada amanecer es una nueva oportunidad para Bertha Alicia, quien a sus 34 años logró formar una familia con Israel Sánchez Regalado, los dos originarios de San Pedro de las Colonias emprendieron el camino hacia Frontera desde hace tres años, esperando que Dios responda a sus plegarias por darles mejor calidad de vida a sus hijos.
Platicó que en San Pedro de las Colonias su esposo se dedicaba a la pizca de algodón, pero apenas percibía 300 pesos semanales, pero al terminarse las oportunidades de trabajo decidieron dirigirse a la “Ciudad Rielera” donde viven más familiares y con la promesa de mejorar sus condiciones de vida.
Me crié con mi abuela y desde que yo recuerdo vivíamos en un jacalito, pero jamás me faltó cariño porque aunque mi madre me “regaló” con ella porque fuimos siete hermanos, siempre estuvieron al pendiente de mí”, dijo.
El humilde hogar ubicado en calle Pedro Pruneda número 604 de la colonia Occidental es un terreno prestado por un conocido de su esposo Israel Sánchez, quien labora en un taller dedicado a la compra de fierro viejo, donde apenas percibe alrededor de 800 pesos a la semana, dinero que no le alcanza para la manutención de la familia.
Ahorita no tenemos para comer, apenas frijolitos y debo dividirlo entre todos porque tampoco nos alcanza para las tres comidas, somos cinco, amontonados pero aquí vivimos en mi casa, que la verdad yo quisiera hacerla más grande”, dice la madre de familia.
Acompañada por su hermana menor, Angélica María Rendón Martínez quien vive a un lado de su hogar aunque en “mejores condiciones”, al tener una casa de bloque y su marido
encontró mejor trabajo en una empresa de la localidad, se apoyan para sobrevivir cuando la situación empeora.
Mi hermana tiene apellidos diferentes porque mi abuela me registró como su hija, yo tengo los mismos apellidos que mi mamá, pero nos hemos visto como hermanas, nunca nos hemos visto diferente porque nos apoyamos mucho cuando a mi marido no le alcanza el dinero”, dijo.
Su hermana Angélica María con sus cuatro hijos, son los mejores amigos de Jorge Luis de 11 años, Yovana de 8 y la pequeña Valeria de tres años, hijos de Bertha Alicia por quienes lucha todos los días para que nunca les falte amor y jamás pierdan las esperanzas de que mejorarán las condiciones en que viven.
Yo no tuve estudios, jamás fui a la escuela, por eso le insisto mucho a mis dos hijos más grandes que le echen ganas a su escuela se los encomendé a sus maestras, porque ni puedo ayudarles en sus tareas y es bien feo no saber”, reconoció la señora.
Platicó que su hijo mayor es quien más insiste en cambiar de casa, al reconocer que le avergüenza vivir bajo estas condiciones, comprendiendo su sentir porque sabe que no es la mejor vida que les puede dar.
Quisiera hacer otro cuartito más grande, aunque sea de cartón y madera para tener mejor acomodados los pocos muebles que tenemos, aunque ni refrigerador tengo además que nos cortaron la luz porque no hay dinero para todo”, señaló Bertha Alicia.
La madre de familia señaló que hacen su vida con la luz del sol apoyándose en las noches con veladoras, mientras juntan dinero para pagar por el servicio de energía eléctrica.
Mencionó que incluso no les alcanza para el gas, obligándola a cocinar en leña, ya que debe darles de comer a sus hijos, viviendo de las pocas dádivas que recibe de conocidos y amigos, y aunque tienen familiares en este municipio no cuentan con la solvencia económica para ayudarles todos los días.
Señaló no contar con el apoyo de alguna institución de gobierno federal, estatal o municipal, solamente en diciembre logró que sus hijos disfrutaran de la Navidad acudiendo a Cáritas donde les regalaron un juguete y no pasar desapercibida esta fecha especial.
Pero yo no pierdo las esperanzas que vamos a mejorar, porque todos los días le insisto a mi marido buscar otro trabajo y así progresar junto con mis hijos, no quiero que sigan sufriendo las carencias que yo viví de niña, no quiero esa vida para mis hijos”, puntualizó Bertha Alicia.
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