Saltillo, Coah.- A fines del siglo pasado, procedentes de Guadalupe, Zacatecas, arribaron a Saltillo los jóvenes Fermín y Pedro Espinoza Orozco, ambiciosos de triunfar, especialmente Fermín, quien ya aspiraba a ser buen torero.

Pronto se relacionó con la gente del toreo. Conoció a los señores Rodríguez, propietarios de la plaza de toros de Guadalupe que se encontraba en la calle Juan Álvarez, antes Arco de San Juan o San Juanito. La puerta de la Luz o Las Carreras, por el poniente, daba a la calle Manuel Acuña, antes De la Cruz.

En cuanto se anunciaba una novillada o corrida de toros, Fermín padre inmediatamente buscaba a los toreros anunciados en el cartel para colocarse en sus cuadrillas. Pronto fue conocido como un buen banderillero o peón de brega. Pero como los festejos taurinos no se presentaban con frecuencia, se dedicó a la zapatería e instaló su propio taller en su casa.

Siendo “El Maestro” el quinto hijo del matrimonio formado por Fermín Espinosa Orozco y María Saucedo Flores, además de sus hermanos Zenaido, José “El Chato”, Bertha y Juan.

Fue el sexto miembro de una dinastía de toreros de más de 100 años, compuesta de 16 hoy en día, ya que el “armillismo” nace entre 1880 y 1885 con el tío Pedro, secundado por su hermano Fermín, de apellidos Espinosa Saucedo, hijos de don Fermín; Eduardo, hijo de Zenaido; Manuel Espinosa Acuña, primogénito del maestro; Juan Espinosa, hijo del “Chato”; José Manuel Espinosa Flores, nieto de Zenaido; Fermín y Miguel Espinosa Menéndez. hijos del “Maestro”; José Manuel Espinosa y Manuel de la Puerta Espinosa, bisnietos de Zenaido; Fermín y Miguel, nietos del “Maestro”.

Desde muy chico mostró su sabiduría, valor, arte y oficio, ya que a la corta edad de 13 años debutó como becerrista, el 3 de agosto de 1924, en la plaza “El Toreo” de la Condesa, al grado de que se le llegase a llamar “El niño sabio del toreo”. Así es el torero mexicano más joven que ha recibido la alternativa hasta la fecha, a la edad de 16 años, 5 meses y 20 días, el 23 de octubre de 1927, de manos del diestro sevillano Antonio Posada y como testigo el orfebre tapatío Pepe Ortiz, en la antigua plaza de La Condesa, donde lidió al toro de nombre “Maromero”, de la ganadería de San Diego de los Padres.

En España recibe la alternativa en la plaza de Barcelona, el 21 de marzo de 1928 –dos años antes, el 21 de marzo, se había despedido como becerrista–, que recibió de manos de su hermano Juan y como testigo Vicente Barrera, con el toro “Bailador” de la ganadería de Antonio Pérez “Tabernero”, y confirmándola en la plaza de Madrid, el 10 de mayo de ese mismo año, con otros de Doña Carmen de Federico, de manos de “Chicuelo” y como testigo “Gitanillo de Triana”, esto con 17 años de edad.

SU NOMBRE


Fermín Espinosa Saucedo, el torero más inconmensurable que ha existido, conocido dentro de la tauromaquia mundial con el mote de “Armillita, el Maestro de Saltillo”; porque el sobrenombre de “Armillita”, es importante mencionar que surgió cuando Saturnino Frutos “Ojitos” y Don Fermín, alternaron juntos en la plaza de toros Guadalupe como banderilleros.

Y es que una vez Saturnino estaba presenciando una corrida en aquella plaza, cuando advirtió a un muchacho moreno, espigado y patizambo que derrochaba tal maestría al bregar y tan sorprendente estilo para banderillear que, sin poder contenerse, lo llamó para preguntarle: “¿Cómo te llamas?”

“Fermín Espinosa ‘El Campanero’”, para servir a usted– le contestó.

“¿‘El Campanero’? No, hombre, tú aquí dejas ese apodo y te vas a llamar

‘Armillita’, porque me has recordado mucho a un gran peón español que se llama Esteban Argüelles y le dicen ‘Armillita’ (diminutivo de ‘Armilla’, que da nombre al astrágalo de la columna o anillo que adorna las columnas, según el diccionario Larousse), al grado de que fuera con el tiempo la columna vertebral del toreo a nivel mundial”.

“Armillita” nació el 3 de mayo de 1911, en Saltillo, Coahuila, en la calle Guerrero, al sur de la ciudad, en la casa marcada con e

Llevó en alto el nombre de Saltillo por todo el mundo durante 25 años de trayectoria taurina, ya que le llamaba Fermín Espinosa “Armillita, el Maestro de Saltillo”. Fueron tales sus triunfos en España, que entre 1933 y 1934 originó el rompimiento del Convenio Taurino Hispano-Mexicano para poder actuar.

Llegó a comandar la fiesta taurina, pues se llevó con él a cerca de 37 toreros que ponía y quitaba según lo creyera necesario, dejando sin contrataciones a los toreros españoles por lo que crearon lo que se llegó a llamar “El boicot del Miedo”, ya que al no torear los diestros españoles, no tenían entradas de dinero y como consecuencia sufrían el miedo de no tener para comer.

En 1928, 1932 y 1937 ganó la Oreja de Oro y en 1946 fue merecedor de la Rosa Guadalupana. En los inicios de la temporada taurina de 1944, Fermín tuvo un mano a mano con Silverio Pérez en el cartel tradicional de la corrida del Día de la Revolución, en San Luis Potosí, el 20 de noviembre.

Haciendo una gran faena a un toro de Zotoluca, de nombre “Despertador”, se estrechó tanto que se llevó una cornada, la única que habría de sufrir durante su 25 años de carrera. Fermín se llevo dos puntazos corridos, media docena de volteretas y una sola cornada. Todo un caso en la historia del toreo.

La tarde del 26 de julio de 1933 toreó en Barcelona al toro de nombre “Clavelito”, de la ganadería de don Vicente Martínez, al cual le cortó las orejas, el rabo, las cuatro patas y las criadillas, siendo los máximos trofeos que se hayan otorgado en el mundo taurino. De igual manera, el 20 de diciembre de 1936 recibió la única pata que se ha otorgado en la historia del toreo en la Ciudad de México, por la realización magistral de la faena al toro “Pardito”, procedente de la ganadería de San Mateo.

Toreó por última vez en Saltillo en un festival a beneficio del comité pro construcción de escuelas municipales. Sus alternantes fueron Lorenzo Garza Arrambide y Silverio Pérez Gutiérrez. Al final del festejo Fermín fue despedido con una gran ovación.

Construyó la cuarta plaza de toros que ha existido en esta ciudad, en sociedad con los señores Rafael Flores de León, Félix Chávez y David Linares, ubicada donde actualmente se encuentra construido el hotel Imperial.

”Armillita” falleció en la Ciudad de México el 6 de septiembre de 1978, siendo una persona que se caracterizó por su sencillez, nobleza, bondad y con el don de la amistad, además de ser un excelente padre de familia. Vivió una rivalidad caballerosa y profesional dentro del ruedo con todas las figuras del mundo taurino durante 25 años.

Algunos logros de Fermín Espinosa ‘Armillita’...


» El 25 de marzo de 1928 “Armillita” chico tomó la alternativa en la plaza de Barcelona, de manos de su hermano Juan y como testigo Vicente Barrera, con el toro “Bailador”.
» En España había expectación por ver a “Armillita” chico por las muchas cosas buenas que se decían de él.
» Siempre anduvo cerca de los pitones, sin trucos teatrales. Dueño de un purísimo estilo que le valió ser ídolo en España.
» Fue llamado “El niño sabio del Toreo”, al debutar como becerrista a los 13 años de edad.
» Actualmente existe una estatua con su efigie en la llamada Plaza San Francisco, donde cada año es recordado con un merecido homenaje.