Así, en pleno Centro Histórico de la ciudad, rodeada de edificios emblemáticos como Catedral, Palacio de Gobierno y el Casino de Saltillo, permanece en la calle Zaragoza la Ferretería Sieber; sobreviviente a dos incendios, al menos tres crisis económicas y una más en puerta, dos guerras mundiales y la Revolución.
Recién galardonados por el presidente Felipe Calderón, por medio de la Secretaría de Economía, la Ferretería Sieber es una de las tres empresas reconocidas a nivel nacional por su permanencia de más 100 años contribuyendo a la vida económica de esta ciudad.
Gustavo Villarreal Carrillo, con 20 años en la empresa, 16 de ellos como administrador, habla para Zócalo Saltillo de los secretos de la permanencia de un negocio en medio de un mundo donde lo inmediato, la moda, lo efímero y lo pasajero son lo de hoy.
¿Cómo se sobrevive en una época de franquicias y de moda en los negocios?
“Primero, con disciplina hacia los clientes, a través de la calidad y del servicio, que el cliente obtenga lo que busca; en segundo lugar, hacer buenas negociaciones con distribuidores y fabricantes, pagarles oportunamente, ser buena paga para tener líneas de crédito y buenos descuentos que repercutan en los clientes. La tercera es el aspecto económico, pagar impuestos con una filosofía de no hacerle al vivo con eso, tenemos muy claro que no son de nosotros y cubrirlos oportunamente y como debe de ser”.
Su padre es ejemplo de la cultura del esfuerzo, empezó como empleado…
“Era empleado de don Eduardo M. Suess, uno de los administradores de la ferretería, y en un gesto de agradecimiento hacia mi padre, don Eduardo le regaló alguna de las acciones, don Eduardo no tuvo descendencia y decidió repartir parte de sus acciones a los demás empleados. Hizo una promesa de que por cada acción que compraran él regalaría una más.
“El socio mayoritario de la ferretería era una hermana de don Eduardo, que vivía en Texas, llamada Sarita, en el famoso King Ranch, al final, cuando mi padre adquiere la totalidad de las acciones de don Eduardo, ya pudo entrar en negociaciones con los herederos de doña Sarita para comprar el resto de las acciones”.
¿Hubo momentos difíciles como empresa?
“Como empresa bastantes, desde su fundación en 1885 hubo 30 años de apogeo, se levantó un edificio espectacular pero se quemó hasta los cimientos, no quedó piedra sobre piedra, se quemó todo el edificio y el inventario; hubo varios incendios que se propagaron, hubo muertos, en ese entonces la ferretería tenía un seguro en oro nacional, pero como era la Revolución la moneda circulante eran los bilimbiques y fue como pagaron, con dinero sin valor, y tuvieron que empezar desde cero en 1914.
“Además del incendio fueron momentos muy difíciles, los dueños del negocio, siendo extranjeros, alemanes sobre todo, sufrieron represalias por ello, incluso recibieron un veto durante la Segunda Guerra Mundial; en 1975 ocurre otro incendio, fue problemático, las recurrentes crisis financieras de la década de los 70 y 80, también fueron difíciles, pero con disciplina ha ayudado mucho.
“Conocemos empresas que cada año cambian de nombre para evitarse costos fiscales, y lo vemos en grandes consorcios, que tienen esa política y cultura de no cumplir con las obligaciones.
“Sí ha habido momentos difíciles, afortunadamente aquí estamos, seguimos creciendo y contamos con el apoyo de empleados y clientes”.
¿Cuáles son las bondades de este negocio?
“La mejor bondad de este negocio es el clima; si llueve tenemos que estar listos con impermeabilizantes; si hace frío, con calentadores y recubrimiento para tuberías; y si viene la época de primavera, hay que sembrar semillas.
“Otra ventaja es que son negocios que necesitan demasiado inventario, no vendemos artículos de consumo que compremos en grandes cantidades y desplacemos muy rápido; al revés, tenemos que tener mucho inventario para tener una venta. Eso mismo hace que la competencia no sea tan fuerte, porque se requiere de mucha inversión y logística para tener completo el inventario, tener un buen sistema y contar con la fidelidad de tus empleados.
“Son negocios muy dados al robo hormiga, que tus empleados sean infieles en ese aspecto, y aquí siempre decimos que con dos empleados que estén de acuerdo se acaba un negocio de este tipo”.
Vemos en su inventario desde lámparas de petróleo hasta los calentadores más modernos, ¿cómo ha cambiado su catálogo?
“Siempre hay que estar cambiando, con equipos cada vez más eficientes, pero en el campo se siguen utilizando métodos ancestrales; no hay luz y mucha gente de los ejidos viene por su lámpara de petróleo, su cuerda. No se manejan en los mismos volúmenes, pero hay productos como la semilla, que se maneja desde que inició el negocio, semillas para hortalizas que antes eran volúmenes grandes pero ahora son para la casa, para un huerto familiar, etcétera”.
¿Piensan en cambiar la ubicación de la ferretera?
“Cambiarnos no, no hemos pensado nunca en hacerlo. Esta era la Calle del Comercio, de hecho así se llamaba, y era lo único que había en Saltillo, con los años la ciudad ha crecido enormidades, sabemos que hay generaciones que no nos conocen, y sí, ahorita contamos con dos sucursales y pensamos en tener presencia en donde las nuevas generaciones puedan acudir a hacer sus compras”.
¿Si pudiera cambiar algo de la economía mexicana, qué cambiaría?
“Aumentar la base fiscal, porque si ves, nosotros estamos en un negocio establecido, siempre son los mismos inspectores que llegan con nosotros, nunca nos salvamos de auditorías y criticamos que la opción del Gobierno no es ampliar su base fiscal, sino estar al pendiente de los mismos”.
¿Y de Saltillo?
“Que fuera una ciudad más segura para las familias, eso es lo que le cambiaría, quisiera un Saltillo más seguro para los saltillenses y nuestras familias”.
En realidad festejamos el 126 aniversario de Ferretería Sieber. Una foto que tenemos es de 1900, y entonces ya dice ‘la Antigua Ferretería de C. Sieber y Compañía’. Nos pusimos a investigar por qué si nació en el 85, en 1900 ya era antigua. Yéndonos atrás llegamos a 1857, cuando se fundó una ferretería en este mismo edificio, ya tenía 43 años previos.
“Extranjeros fundaron esta ferretería hermana de una Casa Langstrom en Monterrey, se fundaron juntas, murió el señor Langstrom y fue cambiando de nombre tras varios dueños, hasta que en 1885 se institucionalizó el nombre de Sieber y Compañía, y después Ferretería Sieber SA de CV”.
Gustavo Villarreal Carrillo
20 años en el negocio, 16 como administrador.
Los actuales administradores de la Ferretería Sieber nos sentimos orgullosos de ese reconocimiento, lo recibimos en nombre de trabajadores, empleados que han sido parte de esta empresa desde hace 156 años. Ha habido reconocimientos por parte de la Cámara de Comercio, a mi señor padre Gustavo Villarreal por su perseverancia, es el que más ha durado de los administradores, tiene 63 años en el negocio y ha durado más, incluso, que su fundador Clemente Sieber, que duró alrededor de 20 años al frente”.
| Comparte ese artículo: |
|



