E escenario que en un principio parecía solitario se llenó con la “Sonata No. 1 para Violín y Piano op. 21” de Nicolai Medtner.
El escenario se vació por unos segundos antes de que la pianista Ulianan Akatova regresara a interpretar sola “Danza Nocturna” de L. Yorda, además de “Intermezzo” del músico y compositor mexicano Manuel M. Ponce.
La violinista, Natalia Riazanova, regresó para interpretar a dueto la pieza “Sonisas”, de Yeverino Cárdenas, un compositor coahuilense que está siendo rescatando.
“Sonrisas”, según dijo Riazanova, fue escrita en Piedras Negras cuando Yeverino Cárdenas tenía 17 años.
La última parte del concierto se reservó para uno de los compositores argentinos más importantes, Astor Piazzolla, quien se hizo presente a través de piezas como “Bordel”, “Café”, y “Miolonga del Ángel”.
En esta parte dejaron más claro su talento contagiando de pasión a todo el auditorio. El programa terminó con “Fracanapa”, una pieza que “nadie sabe lo que significa”, dijo la violinista.
Ante la ovación del público saltillense las artistas volvieron para interpretar otra vez “Sonrisas” ante la petición del público.
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