“La producción nacional sigue dependiendo del extranjero y el mercado interno es un riesgo. Las recontrataciones de personal despedido se logró por el repunte en el mercado extranjero, en particular de Estados Unidos, pero puede haber una desaceleración de su economía o una nueva recesión y un millón de empleos en riesgo”, señaló.
Durante su participación con el tema “Importancia del Sector Automotriz para Coahuila y el país”, el diputado federal recriminó al Gobierno federal no actuar con oportunidad en esta materia.
“A veces se siente uno impotente al no poder responder que ya salió la iniciativa porque el proceso legislativo, por el señor de economía, los grupos políticos, porque hay una mafia en las fronteras que vive de estar cobrando dinero para meter automóviles o porque hay un señor que lidera a los dueños de los autos chocolates.
“Las iniciativas ya se han dictaminado, ya fueron votadas en el Pleno y se hizo caso omiso, alguien tiene que responder por ello porque la industria automotriz es protagonista de la manufactura, gracias a la exportación de vehículos se encabeza la atracción de divisas respaldadas por millones de trabajadores mexicanos”.
Sin demeritar los repuntes de la exportación, señaló que si bien aumentaron 49% en 2009 y 2010, ésta también es una clara señal de la dependencia del mercado de otros países por lo que los autos ensamblados en México ganaron terreno en el extranjero, pero en el mercado interno las cifras siguen siendo
desalentadoras.
“Durante 2010 la industria automotriz fungió como punta de lanza para la recuperación manufacturera de la economía nacional. Esta industria hizo que se recuperara más rápido la economía. Pero ¿qué hizo el Ejecutivo federal y el Legislativo para que el mercado saliera adelante?”, se cuestionó el diputado, y la respuesta fue nada: políticas y programas que no funcionaron.
“El programa de ‘chatarrización’ quedó corto, sólo se logró incluir 15 mil unidades porque estuvo hecho para no funcionar; los 15 mil pesos que daban por tu carro no eran atractivos. Nosotros los exhortamos a que fueran 25 mil pesos y que el programa durara hasta el 2011, pero no sólo no se incrementó, ni se mejoró la bolsa, sino que para 2011 ya no existe el Programa de Renovación Vehicular porque no hubo interés”.
Otra circunstancia es que pese a que la principal ventaja de México, su frontera con EU, se convierte también en su gran desventaja ya que es precisamente por ahí donde entra la principal competencia desigual: los autos de procedencia extranjera.
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