Fue cerca del mediodía, cuando una madre de familia se estacionó en la calle Narciso Mendoza, frente al establecimiento marcado con el número 550, y comenzó un recorrido por las calles aledañas.
Momentos después, regresó al lugar donde dejó estacionado el vehículo Platina, con placas FEH7836, y se sorprendió al ver que era rodeado por algunos curiosos, además de elementos de la Policía Municipal.
Esto se debió a un fuerte olor a gasolina que se percibía y al revisar descubrieron que el combustible escurría del coche, así que prácticamente lo cercaron para evitar poner el riesgo a los transeúntes.
La propietaria señaló que su compacto no había fallado, pero momentos antes acababa de cargar gasolina, por lo que probablemente se debió a un problema en la bomba, así que elementos del Cuerpo de Bomberos también acudieron para evitar que ocurriera un incendio en plena Zona Centro.
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