Saltillo, Coah.- En un fin de semana para la historia, repleto de lucha libre mexicana hasta el anochecer, dos herederos de grandes leyendas, el Hijo del Santo y Blue Demon Jr, cerraron con broche de oro una maratónica jornada de llaves y candados en Saltillo, con el triunfo del Enmascarado de Plata sobre su acérrimo rival, el Demonio Azul.

El hijo de Rodolfo Guzmán Huerta, Solar y Espartaco derrotaron en el último asalto, a duras penas, a los rufianes liderados por Demon, el ex Misionero de la Muerte Negro Navarro y Latino.

DE ALTO IMPACTO

» Un espectáculo digno de los mejores coliseos de México se celebró ayer sobre el enlonado de la APN. Dos amigos entrañables, se transformaron en fieros oponentes al subir a la plataforma, donde se expuso la exquisita técnica al ras de lona, el poderío de grandes colosos, la elegancia única de dos guerreros trenzados en el centro del ring en defensa de su legado.

» Ambos hicieron su primera aparición estando frente a frente en el coso de Saltillo para cimbrar hasta los cimientos de una arena que hace dos años semejaba un huacal.

» Las gargantas tuvieron su propia contienda en las butacas, donde el único vencedor fue el espectáculo y el fomento de una tradición, el folclor de una gran fiesta mexicana entre máscaras, topes, tijeras y lances mortales.



GANADORES DE ELIMINATORIA

Indio Kikapú Jr, Guerrero 2000 y Ángel del Infierno vencieron a Los Dragones con ayuda del réferi Paco Niño “Chimuelo” para llegar a la final por los campeonatos estatales de tercias de la APN, cuyos propietarios son los Hermanos Diablo.
Los Dragones no podrán disputar dicha final la próxima semana, pero tendrán la oportunidad de demostrar su potencial en busca de los cetros frente a Los Vipers, de Histeria y Psicosis.
Nadie quedó a deber ni tampoco alguien salió defraudado. La afición disfrutó de una batalla estelar de alto nivel competitivo y observó a sus más queridos ídolos sobre el cuadrilátero hasta dar el último grito de aliento, con una Arena Pavillón del Norte neutral, dividida en las tribunas.

Tras la llegada de los protagonistas en la lucha superestelar, las tribunas exhalaron una cálida bienvenida a los máximos estelares de cada cartel, previendo una guerra sin cuartel sobre el entarimado.

ES DE LOS BUENOS

Luego de una destacada exhibición del arte del llaveo raspando la lona, entre cada contendiente, en un estallido de adrenalina y veloz remate, los estetas ganaron la primera caída. El Hijo del Santo aplicó su consabida “de a Caballo”, para sacar la rendición a Demon, mientras Espartaco y Solar hacían lo propio con Navarro y Latino.

Al final todos se dieron la mano en gesto profesional de felicitar al compañero por sostener un desafío de calidad durante la sesión de amarres, la esencia de este deporte espectáculo.

METAMORFOSIS DEL DEMONIO AZUL

Solar pegó varios pases de torero al Demonio Azul cuando éste intentó darle la mano, lo cual hizo enfurecer al hijo del “Profe Manotas” y sacar sus peores artimañas, su lado más fiero. Los niños veían la actitud de su héroe y no creían lo que hizo con el Santo, cómo barrió con él todo el cuadrilátero, de poste a poste y a manotazo limpio.

Blue Demon llegó al grado de tenerlo contra las cuerdas a punta de patines, con la pierna asfixiando a la Leyenda Plateada; después intentó quitarle la máscara, descubrir la identidad que no ha querido exponerse en la lucha que sería la apuesta del siglo.

Sin embargo, los malandrines también saben rendir por medio de llaves. El Negro hizo agitar las manitas a Solar sujetándolo con cruceta en lo alto de sus piernas y tirantes a los brazos (como una motocicleta) y Latino a Espartaco con palanca a los brazos. Mientras tanto, Demon se hacía cargo de su adversario en las butacas, de lado a lado.

FINAL DE PELÍCULA

Pese a las rudezas del Azul y sus secuaces, la justicia se impuso por parte del bando técnico y cobró revancha. El Enmascarado de Plata también aporreó al furioso Demon, trató de “destaparlo” y en el desenlace confió en sus compañeros, como lo hizo en Solar, para obtener la victoria.

El Santo y Espartaco hicieron abandonar el ring a Demon y Latino, enseguida les cayeron encima con vuelos entre la segunda y tercera para noquearlos. Solar culminó la obra y dio el campanazo al someter con castigo a las extremidades de Negro Navarro, luego de diezmarlo con varias quebradoras. Así se escribió la historia.
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