Sólo así resultará factible que el Gobierno mexicano, apartado de ideologías partidistas y “con la fe” de los ciudadanos de su lado, establezca mecanismos de control social para regresar la calma a las calles del país, considera el Ministro de Relaciones Exteriores de Perú y embajador de la Organización de Estados Americanos (OEA) en México, Óscar Maúrtua de Romaña.
A su juicio, la estrategia del gobierno calderonista para contrarrestar la violencia del narcotráfico es tan buena, que “varios países latinoamericanos” la han adoptado como ejemplo para el combate a la inseguridad.
“El año pasado México fue la sede de la primera Conferencia Interamericana sobre Seguridad, se adoptó un plan de acción y le puedo asegurar que las cosas están evolucionando a través de la plataforma México.
“Estamos viendo que cada día va siendo más efectivo (el combate delictivo), hay tragedias que son muy penosas, que nos han golpeado a todos, todos hemos sentidos las situaciones que han vivido determinadas familias, la sociedad mexicana, pero México es superior a eso”, aseguró al ser entrevistado a bordo de un vuelo comercial, en el trayecto de Morelia, Michoacán al Distrito Federal.
Consideró que la conducción de la política de seguridad por parte del Gobierno mexicano es la correcta, pero se deben poner a salvo las garantías de los ciudadanos y evitar actos de abuso por parte de las autoridades, en un intento por atrapar y encarcelar a los delincuentes, ya que existen “observaciones” y “comentarios” de organismos defensores de los derechos humanos que deben atenderse.
Justificó que el Ejército Mexicano y la Marina Armada de México estén involucrados “temporalmente” como protagonistas en combatir la inseguridad y, aseguró que la medida no es exclusiva del país.
“Se recurre a la fuerza armada, que es la civilidad armada, para poder contrarrestar este flagelo, como en muchas latitudes los países, los gobiernos tienen que recurrir a estas instituciones para poder hacerlo con carácter de temporalidad, nadie está pensando que esto es infinito, porque hay la confianza de que este sistema va a ser manejando”.
‘NO HAY OTRA FÓRMULA’
-¿La OEA considera que la conducción de la política de seguridad por parte del Gobierno mexicano es la correcta?, se le preguntó.
“Deme usted otra fórmula, que podamos hacer para combatir el crimen organizado, dígame qué otra opción podemos encontrar para combatir el crimen organizado”, atajó.
-¿Pero qué dice la OEA respecto a las denuncias y casos documentados de abusos por parte de las fuerzas armadas y de la Policía Federal?
“Infortunadamente a veces la violencia genera más violencia y pueden haber excesos, pero lo importante es que la comunidad mexicana vuelva a vivir en la paz que siempre proyectó esta hermosa nación”, dijo el representante de la OEA, organismo panamericano que de acuerdo a su plan de principios, procura medidas de paz, democracia, seguridad y derechos humanos a sus 32 países miembros.
Destacó que Calderón “ha mostrado coraje” al combatir el hampa y, dijo, que las batallas se irán ganando con la confianza que los ciudadanos depositen en las autoridades.
“Los fenómenos sociales no se rigen por plazos estables, pero sí vemos la entereza, la firmeza con que el Gobierno viene combatiendo con energía este flagelo que daña al continente, daña a México, daña a todos, porque penosamente existe un mercado”, indicó.
PERCEPCIÓN CIUDADANA
-¿Y sobre la percepción que los ciudadanos tienen respecto a las acciones del Gobierno para combatir la inseguridad?
“Yo creo que el ciudadano va sintiendo que las cosas tienen que ir en mejora. El ciudadano tiene que tener fe en sus gobiernos, que les brindan lo mejor que pueden encontrar en la coyuntura, en las circunstancias.
“El fenómeno del narcotráfico no es exclusivo de México, es un problema que afecta a toda Latinoamérica, a Europa, a Norteamérica y tiene que comprender que en la medida en que se combata con la ley, sin excesos, sin abusos, con capacidad, de que se pueda dar solución a este tipo de adicciones, las cosas tendrán que ir remontándose, superándose, mejorando”.
Para el diplomático peruano, los asesinatos y en general los problemas de violencia que genera la operación del crimen organizado en México tienen su origen en el extranjero, aunque no se refirió a ningún país en particular.
“Lo que ocurre en México es una lucha de lumpen de cárteles, y de cárteles que siento que no deben ser mexicanos, porque los mexicanos no matan mexicanos, esto no es una actitud cuerda, es una actitud violentista que confiamos, con el manejo de la justicia y la ley, va a ser manejada y controlada.
“Reitero que no son mexicanos, porque los mexicanos son un pueblo pacífico, es un pueblo que tiene una imagen de generosidad, de ser agradable y esto debe ser, no sé, extraterrestres que están asesinando a la gente”, ironizó.
-¿Lo que ocurre en México es semejante a lo que pasa en Colombia?
“No. Colombia es una situación de orden ideológico, ahí hay una ideología que es la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), nada que ver (con México) en mi opinión muy personal, esta es una lucha de lumpen, de hampa, donde se están disputando el lucro y ¿qué hay detrás del lucro?, ¡la droga!”.
Aún cuando unas 14 mil personas, la gran mayoría en edad productiva, han perdido la vida en la guerra contra el narcotráfico que mantiene el Gobierno federal, Maúrtua señaló que la estrategia debe ir más allá a las elecciones presidenciales que se realizarán dentro de tres años.
“Yo estimo, muy personalmente, que esto va a tener que prevalecer porque es una política de Estado. Hay convenios internacionales, hay tratados internacionales que tienen una jerarquía superior a la ley doméstica, a la ley nacional de cualquier Estado.
COMPROMISO CON LA HUMANIDAD
Dijo que más allá del partido político al que pertenezca, quien se encuentre al frente de la Presidencia de México tiene “un compromiso con la humanidad por erradicar algo que nadie pronosticó que pudiese adquirir tales dimensiones”.
Puntualizó que paulatinamente la administración federal regresará a los ciudadanos, a los estándares de tranquilidad que se tenían en el país antes de la escalada de violencia vigente.
“Tiene que llegar un momento que se regule, que se establezcan controles, que se maneje de forma tal, que con respeto a la ley, a la norma, tienda a lograr que el ciudadano de a pie pueda vivir con tranquilidad, sabiendo que sus hijos no están expuestos, que no va a haber toda esta secuela, porque esto ha generado la ola de secuestros, una vigencia del crimen organizado que daña a la sociedad, la afecta en lo más sagrado, en lo más importante, que son los valores morales, los valores humanos”, puntualizó.
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