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Concepción del Oro, Zac.- El miedo y la soledad se han apoderado de las calles de Concepción del Oro, Zacatecas, tras la incursión de un grupo armado desde hace varias semanas, quienes literalmente les han ordenado a los habitantes mantener un toque de queda por las noches.

La mañana de ayer las familias fueron sorprendidas por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes llegaron a las instituciones educativas para pedirles que suspendieran las actividades.

Decenas de niños y adolescentes fueron regresados a sus casas por seguridad, como lo argumentaron elementos federales que desde la madrugada recorrían las calles de la población, ubicada a menos de 100 kilómetros de la capital de Coahuila.

Y es que, según los habitantes, la tranquilidad de esta entidad de vocación minera fue perturbada por “gente mala”, como la han denominado ellos, desde hace unos meses, pues se ha corrido el rumor que transitan por el pueblo con impunidad.

El olor a miedo es inevitable, sus habitantes al momento de ver a un desconocido abren más los ojos para observarlo, y cuando confirman que no es alguien de ahí, inmediatamente se cambian de acera o simplemente se dan la vuelta.

“Tienen poco, quizá una semana o poquito más, que por la noche si ven que hay fiesta en alguna parte les piden que se vayan, que se metan todos a sus casas, pero pues lo hacen con malas palabras y así”, comentó Cecilia, una mujer de baja estatura que se encontraba en el exterior de una joyería, con la puerta entreabierta.

Ordinariamente, después del mediodía, la calle principal, Victoria, donde se encuentra el mercado del mismo nombre, está invadida por los ciudadanos que van y vienen en todas direcciones para comprar o simplemente pasear, ayer nada era así.

Como si se tratara de un pueblo fantasma, las puertas de los negocios de comida, abarrotes y de todo tipo se encuentran cerrados y de vez en cuando algún vehículo recorre las calles, pero sólo por mera necesidad.

Incluso la única institución bancaria del lugar y la Central de Autobuses, tampoco estaban funcionando, pues también fueron advertidos por personal del Ejército Mexicano, que podrían presentarse situaciones de riesgo, pero no dieron más detalles.

Debido a los acontecimientos de los últimos días y para cuidar a sus familias, los padres han prohibido salir tarde a sus hijos, así lo manifestaron a Zócalo Saltillo.

Los trabajadores de una mina cercana a la cabecera municipal, en Mazapil, tomaron en la plaza principal el camión para acudir a cumplir con sus deberes, pero al regresar la calma que imperaba les parecía por demás extraña, pero era imposible preguntar lo que sucedía.

Pues sólo los hombres con cascos y pantalones de mezclilla llenos de tierra, que habían salido después de las 15:00 horas del trabajo, eran quienes caminaban por las calles a toda velocidad, para llegar a sus casas y cuestionar a sus familiares sobre lo ocurrido.

Tan sólo cuatro de los 40 policías con los que cuenta el municipio resguardaban el edificio de la Presidencia, empuñando armas de grueso calibre y quienes dijeron tampoco tenían conocimiento de los hechos violentos.

Incluso eran pocas las personas que por causas de extrema urgencia, acudieron a las instituciones médicas para recibir atención, pues aterrorizados sabían que ni siquiera tenían derecho a enfermarse.

Patrullas de la Policía Judicial, Fuerzas Federales de Apoyo y Policía Estatal de Zacatecas, en convoys mayores de cuatro unidades y repletas de efectivos recorrían las solitarias calles, mientras que los ciudadanos los observaban por las ventanas.

Frente a la Central de Autobuses, a un costado del mercado 4 de Marzo, que también estaba despoblado, sólo un vendedor ambulante de frutas y verduras, sentado sobre un cajón de madera, veía admirado aquella tranquilidad.

“Pues tengo un año y medio viviendo aquí, pero nunca había visto esto, yo llego siempre como a las 8:00 horas y me voy a las 18:00, pero se me hace que hoy también me iré temprano, no he vendido nada”, comentó justo cuando el reloj marcaba las 16:00 horas.

La Clínica 12 del Seguro Social, que fue visitada las primeras horas de ayer por maleantes que huyeron de las autoridades coahuilenses, se encontraban en completa calma, incluso dijeron que el médico a cargo, porque el director está de vacaciones, había salido a comer y regresaba al filo de las 19:00 horas.

Eran pocas las personas que se arriesgaban a hablar sobre la situación de temor e inseguridad que se vive en “Concha”, rodeado por montañas y con una población menor a los siete mil habitantes.

Quienes se atrevían a contar,sobre el silencio que impera en las madrugadas, los supuestos convoys de camionetas conducidas por hombres armados, giraban sus rostros en todas direcciones para asegurarse que nadie los escuchaba, ni observaba.

“Ni siquiera cuando fue la explosión en la iglesia de La Purísima Concepción, el pueblo se tranquilizó de esta manera, aquí toda la gente se dedica a su trabajo, en el campo o las minas, los negocitos, pero ahora que llegaron estos hombres nada es igual”, dijo una mujer con voz baja delatando su temor.

Y es que también platicaron que, esporádicamente, los militares hacen un recorrido, pero sólo dura unos minutos y nuevamente se alejan.

Nadie habla de lo que pasa en el pueblo, a pesar de las presuntas extorsiones y secuestros de los que, en los últimos meses, han sido víctimas trabajadores mineros en Mazapil.

Refuerzan seguridad por sicarios de Saltillo

La llegada de un par de presuntos delincuentes mal heridos al municipio de Concepción del Oro, Zacatecas, procedentes de Saltillo, originó que se reforzara la seguridad de manera considerable en el municipio, confirmó a Zócalo el Secretario de Seguridad Pública de Zacatecas.

El general Jesús Pinto Ortiz, quien era custodiado ayer por un importante número de policías estatales, se detuvo frente a la Presidencia Municipal de Concepción del Oro, que se encontraba sola en esos momentos.

“Estamos realizando un operativo para dar seguridad a los ciudadanos, pues aunque todos están bien, aún se encuentran consternados por los hechos que se presentaron en la madrugada”, informó el funcionario estatal.

El militar dio a conocer que poco después de la media noche, les reportaron que un par de hombres armados y mal heridos, habrían tomado la Clínica 12 del Seguro Social, para exigir al personal les brindaran atención médica.

Los sujetos prácticamente fueron estabilizados, pero el personal, que no fue agredido físicamente, se encontraba consternado por los hechos y les dijeron que no contaban con el equipo necesario para seguirlos atendiendo, permanecieron cerca de 2 horas ahí.

“Decidieron tomar una ambulancia para trasladarse hasta Zacatecas, pero en el municipio de Villa de Coss, se apoderaron de otra ambulancia, el personal de ambas unidades se encuentra bien, porque no los agredieron”, aseguró Pinto Ortiz.

Finalmente llegaron al Hospital General, ubicado en la capital del estado, donde bajo amenazas le pidieron al personal que los atendiera, pero temerosos por su integridad accionaron el botón de pánico, provocando la movilización policiaca.

El secretario de Seguridad Pública, comentó también que uno de los supuestos delincuentes falleció debido a las heridas de bala que sufrió, tras un enfrentamiento en la ciudad de Saltillo.

Mientras que el segundo implicado, de quien sólo mencionó tiene 26 años, fue detenido por elementos federales, a quienes les indicó que pretendía escapar de las autoridades coahuilenses.

El general retirado comentó que ya cuentan con apoyo de instancias federales, quienes mantendrán un operativo no sólo en esta entidad, sino en todo el estado.

Tras recorrer las calles de Concepción del Oro en varias ocasiones, cerca de las 18:00 horas en medio de un fuerte operativo en el kilómetro 257 de la carretera federal, 54, descendió un helicóptero del Gobierno del Estado para trasladar al Secretario.

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