Se trata de una plataforma circular, de unos 15 metros de diámetro, en la que se encuentran incrustadas cabezas de serpiente.
De acuerdo con Alfonso de María y Campos, director del INAH, es uno de los hallazgos más importantes de los últimos años debido a que permitirá conocer las actividades religiosas que se realizaban en este espacio.
El hallazgo se realizó en la plaza Manuel Gamio, donde se realizan excavaciones de acceso al Templo Mayor, las cuales terminarán en mayo de 2012.
Foto de Héctor Acevedo
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