canciones.
La religiosa chilena Glenda Valesca Hernández Aguayo, mejor conocida como la Hermana Glenda, dedica su vida a diseminar la palabra de Dios en todos los escenarios donde se para. Ella también comprendió desde hace años, que la mejor manera de llevar el mensaje divino es con la guitarra y con su poderosa voz.
Así lo demostró la noche del sábado en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, donde celebró un recital de alabanza y reflexión ante la presencia de cientos de saltillenses que abarrotaron el lugar.
La Hermana Glenda ofreció canciones basadas en pasajes bíblicos; cada tema estuvo precedido por una amena introducción, cargada de sentido del humor y reflexión, ofrecido por la religiosa a la manera de una charla íntima. Asimismo, también leyó diversos fragmentos de la Biblia, como la carta a los Corintios, en lo que parecía una mesa desposeída de su común solemnidad.
Entre los temas hubo varios con mucho ritmo, invitaciones al baile que mostraban que estas manifestaciones tampoco están peleadas con la alabanza. No obstante, la mayor parte del repertorio consistió en temas ligeros, lentos. Sólo guitarra, voz y la palabra divina.
La Hermana Glenda se despidió de los saltillenses con un extenso popurrí compuesto por sus temas más conocidos. La audiencia, para entonces emocionada hasta las lágrimas, no dudó en entonar cada tema a voz en cuello.
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