Celebrar el “Día del Estudiante” el 23 de mayo, deriva de la conmemoración de la represión que sufrieron decenas de estudiantes de la escuela de Medicina de la Universidad Nacional de México el 23 de mayo de 1929, quienes se manifestaron a favor de la libertad de cátedra y la autonomía universitaria.
Hoy la represión es distinta, se vive desde diferentes ángulos de la vida de los estudiantes, sin que tengan la plena conciencia de lo que son, pues han sido superados por el fantasma de la desintegración familiar, la crisis económica que los orilla a la deserción escolar y la falta de orientación sexual que culmina en embarazos no planeados en la adolescencia.
Iván Moreno Carrera, director de Acuña Joven, señaló que la dependencia no tiene un registro establecido de las condiciones socioeconómicas y demográficas en las que se encuentran los estudiantes del municipio; sin embargo, calificó la crisis económica como el principal factor que deriva en la deserción escolar y el maltrato intrafamiliar.
Manifestó que las políticas gubernamentales se deben centrar en la atención integral de la problemática juvenil y enfatizó que todo el país atraviesa por una severa crisis económica, “pero no debe ser el pretexto para no atender las necesidades educativas de los jóvenes, por lo que el Gobierno tiene que estar coaligado con las instituciones para implementar programas de becas”.
De acuerdo con el INEGI, en Coahuila hay un índice de deserción escolar de 6.5 por ciento en nivel secundario, 17.1 por ciento en bachillerato y 21.1 por ciento en el nivel profesional técnico y tan sólo el 9.1 por ciento de la población con capacidades diferentes tiene terminada la educación secundaria.
La población estudiantil femenina, además de la situación que pudiera vivir por sus condiciones familiares y sociales, se suma la falta de educación sexual, que en muchos casos conlleva a un embarazo no planeado y al abandono de sus parejas.
Tan sólo en lo que va del año, el DIF municipal ha atendido a 42 madres adolescentes, quienes abandonaron sus estudios para enfrentar su responsabilidad como progenitoras y pocas han logrado retomar su formación académica.
Ante este panorama, quizá haya poco qué festejar hoy, sobre todo por las lamentables estadísticas que la Secretaría de Educación Pública estima, ya que cada 6 de 10 estudiantes de primaria no logra sobrepasar la preparatoria, lo que significa un nivel educativo bajo, pues en algunos estados los estudiantes sólo llegan a cursar hasta primero de secundaria.
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