Chis.- Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron en la zona arqueológica de Toniná, dos esculturas prehispánicas de piedra caliza que representan a cautivos de guerra, así como un par de tableros que fungieron como marcadores de un juego de pelota, informó Notimex.

Juan Yadeun, responsable del Proyecto Arqueológico de Toniná, aseguró que el hallazgo corrobora la alianza que sostuvieron los señoríos de Copán, hoy de Honduras y Palenque, en la batalla que esta última ciudad maya estuvo contra Toniná durante 26 años, es decir, del 668 al 714 de nuestra era, por el control de las aguas del río Usumacinta.

Detalló que las piezas esculturas de los cautivos y los tableros, cuya antigüedad es de más de mil 300 años, fueron encontradas en mayo pasado y enterradas al pie de las gradas de la cancha de juego de pelota que se encuentra en este lugar y de la que dijo, es la más grande del Periodo Clásico.

"Fueron ubicadas al sur de la cancha; todas se encontraron rotas; los dos tableros en más de 30 fragmentos, una de las esculturas en alrededor de 20 partes y sin cabeza, y la otra se halló completa, aunque fracturada en partes", señaló.

Reveló que las piezas se suman a seis elementos decorativos que fueron encontrados desde la década de los 90 y que consisten en cuatro tableros, dos de los cuales se exhiben en el Museo de Sitio de Toniná.

Así como a dos representaciones de cautivos de bulto, que debido a sus malas condiciones de conservación no fue posible hacer interpretaciones precisas que ayudara al entendimiento de la historia de la civilización maya.

De acuerdo con el arqueólogo, estos hallazgos ofrecen información que dan cuenta de las batallas sostenidas en Toniná hace más de mil años.

Las esculturas de 1.5 metros de altura son representaciones de guerreros hechos prisioneros por antiguos habitantes de Popo (hoy Toniná) y que en algún momento fueron expuestos en vida en los cuatro extremos de la cancha.

En esos puntos, dijo el experto, fueron colocadas sus representaciones en piedra para comunicar permanentemente a los habitantes del lugar que su gobernante había ganado la guerra contra las ciudades mayas de Palenque Copán y Anayté, según lo revelan las diversas inscripciones encontradas en el transcurso de las excavaciones de la cancha del juego de pelota.

Ambas esculturas poseen además, inscripciones jeroglíficas tanto en el pecho y sobre el cinto que refieren que estos individuos fueron súbditos del señor Kuy Nic Ajaw, perteneciente al reino de Copán, hoy Honduras, durante la época en que gobernó Uaxaclajuun Ub´aah Ka´willm, conocido también como el 18 Conejo en el periodo Epiclásico comprendido entre el 680 y 800 de nuestra era.

Para Yadeun, la lucha de poder que sostuvieron por más de dos décadas Toniná y Palenque, el hallazgo de los cautivos de Copán es evidencia física que corrobora la alianza entre este último señorío tuvo con Palenque en contra de Toniná.

Abundó que la escultura del guerrero cautivo que fue encontrada casi completa, representa a un individuo semidesnudo y posee las figuras talladas de bandas de tela en las orejas, elemento característico de los prisioneros.

Es de mencionar que en ambas esculturas, los cautivos están sentados con las piernas entrelazadas y tienen las manos y brazos hacia atrás y sobre éstos se aprecia la talla de lazos que indican que los guerreros estaban amarrados.

Refirió que las esculturas fueron dedicadas a una quema en este lugar y fueron dedicadas al día de la creación de la cancha del juego de pelota.

"Se refieren al juego de pelota de la tercera creación del universo; estas inscripciones, se llevaron a cabo tres rituales y tres renovaciones de su decoración para festejar las tres creaciones previas del universo.

"La primera atribuida a un pajarraco de nombre Isack Nah; la segunda creación atribuida a un serpiente el cielo y la última al de los señores de la tierra, representado por el gobernante de nombre Kinich Janaahb", señaló.

Yadeun indicó que desde el 668 al 714 d.C se desarrollaron diferentes batallas entre Toniná y Palenque por la búsqueda de poder y control de las aguas enclavadas en las cuencas de la región, que bañaban el río Usumacinta y de otros afluentes menores como el Jataté, La Venta, San Pedro y Palizada.

Por ello, en el año 668 Yuhkno'm Wahywal señor de Toniná, fue capturado y posiblemente asesinado por el primogénito de Kinich Janaahb, Pakal, gobernante de Palenque.

Por esa razón, señaló, destruyeron la iconografía de diversos templos y de la cancha de juego de pelota, de la cual rompieron los seis marcadores en forma de cabezas de serpientes celestes, vinculados con el movimiento de las estrellas y el cosmos, el culto a las montañas y la lucha entre los señores de la luz y de la oscuridad del inframundo para crear o destruir el universo.

Comentó que entre el 695 y el 714 de nuestra era, en Toniná se realizó la segunda etapa constructiva de la cancha del juego de pelota debido a que a partir del 688 D.C, Kinich Janaahb, señor de Popo hizo frente a gobernante de Palenque y tomó como prisioneros a varios de sus aliados.

Ambos tableros, según el especialista, se encontraron fragmentados e incompletos, y entre ellos, se observa la representación de una serpiente de guerra de estilo teotihuacano esculpida alrededor y de talla un cautivo sacrificado en el centro de cada uno de ellos.

"Estos hallazgos nos dan la historia de la creación del universo que tiene tres iconografías, mismas que se encuentran en esta cancha de juego de pelota, y como hay un cambio fundamental que se encuentra en la mítica maya y que repitió la historia de Toniná, respecto que todo estuvo dedicado a la creación del cielo y señores del inframundo, y luego por la lucha de los señores del maíz", concluyó.