“Estamos trabajando con los trayectos formativos, que significa un acompañamiento académico diseñado para realizarse durante el ciclo escolar 2011-2012, tenemos escuelas piloto, una por cada nivel de preescolar, el jardín de niños María Morelos, la primaria Benito Juárez, la Técnica 84 y apoyamos a otra secundaria en Allende”, comentó.
El programa se desarrolla con respaldo de asesores del Instituto de Desarrollo Docente e Investigación Educativa o asesores voluntarios, por medio de actividades mensuales que se llevan a cabo con diversos enfoques.
“Dentro de las principales necesidades se ha detectado que entre el 60 y 70 por ciento de los proyectos formativos nos pidieron temas enfocados a las relaciones humanas, vemos que más que lo académico se está viendo la relación maestro-maestro; maestro-alumnos”.
“En el centro de maestros buscamos respaldar al docente para que adquiera competencias, habilidades y aptitudes para apoyar a los alumnos y sus familias; es lamentable que en más del 50 por ciento de los grupos se detectan estudiantes que viven en familias desintegradas, o que son víctimas de algún tipo de violencia”.
Explicó que ante la gran cantidad de familias desintegradas, esto incide en que los alumnos que viven en esas circunstancias no aprovechen al máximo el aprendizaje, que queda en segundo o tercer plano.
Añade que en el aula el maestro puede ser el primero en detectarlo y en este sentido se le capacita para que sepa cómo trabajar con ellos, y estén en posibilidades de adquirir los conocimientos como lo hacen los alumnos que viven en familias funcionales.
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