Lucero del Carmen Quintero, directora del Centro de Integración Laboral para Personas con Discapacidad, refiere que de cada 100 empresas, apenas 10 contratan a personas con capacidades diferentes.
MUCHA DEMANDA, POCAS OPCIONES
“Tenemos una bolsa de trabajo de 97 personas, trabajando actualmente 43, estamos hablando de 140 personas con discapacidad que están con nosotros, unos integrados, otros en bolsa de trabajo”, explicó.
“A estas personas que están integradas les hacemos un seguimiento, preguntamos: ¿siguen trabajando con ustedes?, ¿cómo se han desempeñado?, ¿ha habido algún problema? Si en dos años no hay dificultades con ellos, los damos de término en nuestro centro y los consideramos integrados laboralmente.
“Contamos con empresas integradoras, tristemente son muy poquitas, de 100 empresas en la comunidad, son 10 las que nos ayudan. Realmente son pocas para lo que necesitamos o para la población que necesitamos”.
LA PRUEBA VALPAR
“Nosotros determinamos que la persona puede cubrir un puesto con la prueba Valpar, en la que vemos cuál es el perfil que cubre la persona, cuidando mucho que no se lastime o acreciente su discapacidad, sino qué posibilidades tiene de desempeñarse en ese puesto.
“Se determina qué perfil tiene la persona y qué requiere el puesto. Ahí podemos seleccionar los candidatos que pueden ser desde operarios hasta auxiliares administrativos, de limpieza, dependiendo del perfil que nos dé en la prueba y empatarlo con lo que nos pide la empresa.
“Desde auxiliares de almacén, acomodadores de productos en tiendas, hay diversidad. El detalle es que, por ejemplo, hay personas con mucha preparación, que tienen una discapacidad y para ellos como que no hay una cobertura, no nos los aceptan y nos tenemos que enfocar a cosas más manuales, no porque no haya personas con discapacidad, sino porque no los requieren”.
EMPRESAS DE 10
* Whirlpool
* Sabritas
* GST Maquiladora
* Pastelería La Salle
* Manufacturas Zapa
* Pisos Coloniales
* Poliuretanos de México
* DeAcero
* Bodega Aurrera
* Restaurante Las Escolleras
FALTAN ACCESOS ESPECIALES
“Atendemos las discapacidades auditiva, motora, visual e intelectual, pero tristemente nos damos cuenta de que aceptan más a los auditivos, porque son personas que no requieren de mucha infraestructura, ellos con una luz o un ademán pueden avisarles si se paró la línea o si ocurre algo”, apuntó la maestra Lucero del Carmen Quintero.
“En la mayoría de las empresas no cuentan con rampas, barandales, si hubiese más infraestructura también en las empresas habría más oportunidades de que más gente se integrara a ellos.
“Atendemos a gente que por un accidente tiene una discapacidad, así como gente que de nacimiento la tiene. Es importante ponernos en su lugar porque puede ser operario, tener un accidente, queda con una discapacidad y al momento de querer integrarme otra vez se nos cierran las puertas.
“La discapacidad auditiva es la mejor aceptada porque genera una menor problemática, pero, por ejemplo, los de sillas de ruedas son las personas a las que menos ocupan y pudiéramos decir que en cuestión de habilidades son más competitivos.
“La intención es que la gente pueda abrirse un poquito más a esta cultura de aceptación y que los empresarios se den cuenta de que realmente beneficia. No les pedimos que los traten diferentes, sino como uno más.
“Las empresas que aceptan a nuestra gente nos piden más personas a nuestra bolsa laboral, lo que nos dice que funciona, que son gente comprometida, responsable, porque si no lo fuera ya no nos lo pedirían. Queremos que más gente nos apoye, que más gente nos dé lugar”.
BENEFICIOS FISCALES
“La intención es que más empresas conozcan que hay beneficios fiscales, que todas las adaptaciones que puedan hacer en sus inmuebles son deducibles de impuestos, que por cada cantidad de discapacitados contratados, también baja el impuesto que tienen que pagar, pero los empresarios lo desconocen.
“Esto también es una invitación a que se acerquen a Hacienda y que conozcan qué beneficios pueden tener para abrir más esos puestos”, dijo.
“Nosotros aclaramos que los mismos beneficios y los mismos requisitos que le piden a la persona normal son los que van a cubrir las personas que estamos mandando, no pedimos que les reduzcan horarios de trabajo ni que les paguen más o menos, pedimos que los contraten como cualquier gente que tienen en su empresa y realmente funcionan en relación con el trabajo que ellos tienen que desempeñar.
“Nosotros tenemos contacto directo con las empresas y el Instituto Estatal también, a veces los mandamos nosotros, a veces el Instituto Estatal del Empleo.
“Recibimos a personas mayores de18 años hasta personas adultas, no tenemos realmente un límite, las empresas son las que nos marcan límites. Diariamente revisamos prensa para ver qué ofertas de trabajo hay y ahí es donde nos marcan las edades, seleccionamos de nuestra bolsa quiénes empatan en el perfil y hablamos y vemos si podemos mandarles gente”, señala la maestra Lucero del Carmen Quintero.
| Comparte ese articulo: |
|
