Moscú, Rusia.- Le llaman la droga de los pobres de quienes no tienen los recursos para pagar la heroína. En Rusia su consumo ya es un grave problema de salud pública, según informa el sitio web ecxelsior.com.

Se compone de codeína mezclado con gasolina, thinner, ácido clorhídrico, yodo y fósforo rojo. Los consumidores suelen morir en los primeros tres años de su uso constante, pero antes del fallecimiento, el adicto ve cómo lentamente la carne de su cuerpo se pudre.

De acuerdo con un estudio realizado en el país, miles de personas de las áreas más pobres de Rusia están usando la droga "Krokodil", o cocodrilo, llamado así por la apariencia de color verde escamosa en la que se transforma la piel, en el sitio donde se aplicó la droga.

La droga es de elaboración casera y forma parte de los opiáceos sintéticos, muchas veces más potente que la heroína que se crea a partir de una compleja cadena de reacciones químicas y mezclas.

Y es que, mientras los costos de heroína en Rusia son de hasta 60 euros por dosis, el "Krokodil" puede ser "cocinada".

A diferencia de la heroína, cuyo efecto puede durar varias horas, el del "Krokodil" sólo dura entre 90 minutos y dos horas.

Fotografías de los adictos en la última etapa de Krokodil son preocupantes y revelan la putrefacción que sufren quienes la consumen por años.

La carne se vuelve gris y se desprende hasta dejar los huesos expuestos. La gente, literalmente, se pudre hasta su muerte.

El dato

Rusia tiene más usuarios de heroína que cualquier otro país en el mundo, más de dos millones, según estimaciones de las autoridades.