Su situación contrasta con la de un hombre de 50 años con pie diabético –ulcerado– que acude periódicamente a una clínica del IMSS en la Ciudad de México para que le atiendan sus heridas. Al salir, este paciente suele detenerse en un puesto de fritangas ambulante a comer unos tacos, que acompaña con un refresco.
Un tercer caso es el de otro varón de 50 años que recientemente sufrió una descompensación diabética. Sus hijos lo llevaron al Hospital General Regional número 96 del IMSS, en el Estado de México, porque, dicen, él no podía ir solo. Se mostraba agresivo y ni siquiera los reconocía debido al elevado nivel de glucosa. Ahí, los médicos que lo atendieron le diagnosticaron esquizofrenia y estuvo a punto de ser ingresado al Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez.
Otros ejemplos son el de un hombre de 60 años, obeso y alcohólico, quien a pesar del nivel de glucosa elevado se muestra tranquilo y confiesa que prefiere seguir bebiendo ron en lugar de acudir al doctor; o el de la estudiante universitaria de 20 años a la que se le diagnosticó prediabetes y hoy está bajo tratamiento de medicina alópata que combina con la homeopatía.
En México suman 6 millones las personas que viven con diabetes tipo 2, de las cuales 4 millones padecen los estragos de esa enfermedad: problemas cardiovasculares, ceguera e insuficiencia renal, entre otros trastornos.
Una comunidad que se apoya
Cada uno tiene una historia que contar. Muchos han recurrido incluso a internet para narrar sus experiencias. Uno de esos sitios electrónicos es el de la Federación Mexicana de la Diabetes, donde los participantes critican a las aseguradoras porque, dicen, se niegan a vender seguros de gastos médicos a quienes padecen la enfermedad; otro es la página http://www.estudiabetes.com.
En uno de los foros realizados en esas páginas, por ejemplo, los diabéticos señalaron que las aseguradoras sólo cubren los costos de enfermedades que no sean preexistentes.
Consultadas sobre este asunto, vendedoras de seguros del Grupo Nacional Provincial (GNP) y Sí Seguros consideran que si alguien pretende comprar un seguro cuando ya está diagnosticado, “la aseguradora no responderá por ningún padecimiento futuro”.
A su vez, personal de Metlife dice a la reportera que en casos como el referido “se cobraría una cuota adicional para poder cubrirlo”. Sin embargo, varios médicos entrevistados afirman que eso es engañoso porque si algún paciente llega a morir, la aseguradora siempre va a decir que la causa fue la diabetes.
Datos críticos
La diabetes tiende a incrementarse en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es ya la primera causa de muerte en el ámbito internacional. Incluso la define como “el azote de los pobres”.
Asimismo, calcula que las muertes por diabetes aumentarán en más de 50% en los próximos 10 años si no se toman medidas urgentes. Según sus proyecciones, entre 2006 y 2015 los fallecimientos por diabetes aumentarán en más de 80% en países de ingresos medios altos.
En la actualidad hay más de 180 millones de personas con diabetes en el mundo, y es probable que esta cifra se duplique para 2030, sostiene el organismo. Y destaca que aproximadamente el 80% de los fallecimientos por la enfermedad se registran en países de ingresos bajos o medios. De ellos, casi la mitad son personas de 70 años, en su mayoría mujeres.
En México, informa la OMS, esta enfermedad ocupa el primer lugar de defunciones anuales, y las tasas de mortalidad son ascendentes en ambos sexos, con más de 60 mil muertes y 400 mil casos nuevos al año.
Reportes del IMSS y del ISSSTE sostienen que ocho de cada 10 defunciones están asociadas a complicaciones derivadas de este mal.
El 14 de noviembre del año pasado, Día Mundial de la Diabetes, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, reconoció que la situación es grave en el país y advirtió: “De no implementar intervenciones oportunas, la diabetes podría llevar a un colapso económico y a la saturación de los servicios de salud en el país”.
El IMSS y el ISSSTE aseguran que el número de niños, adolescentes y adultos menores de 30 años con diabetes mellitus tipo 2 comenzó a elevarse a partir del año 2000 y hoy es considerada la primera de las 10 principales causas de mortalidad en el país.
El doctor Marco Villalvazo Molho, integrante de la Federación Mexicana de la Diabetes, calcula que el 23% de la población diabética no sabe que padece ese mal. Su colega, el doctor Niels Agustín Hamsen Wacher Rodarte, coordinador del programa piloto Diabetimss, implantado por el IMSS en 2008 con el propósito de “diseñar estrategias educativas con el apoyo de tecnologías de la información y de la comunicación” sobre la diabetes, explica que la enfermedad afecta principalmente a la población pobre del sur del país, donde los casos se incrementaron en 100% en los últimos años.
Hamsen Wacher Rodarte sostiene que en las clínicas del IMSS, uno de cada 10 certificados de invalidez se entrega a trabajadores diabéticos años antes de que cumplan la edad de jubilación. “Vivimos en un ambiente obeso”, asegura el facultativo.
Entre 2000 y 2006 aumentó la “epidemia del sobrepeso” a casi 70% en adultos y 30% en niños. La razón: “Cada vez comemos cosas menos naturales, industrializadas”, dice el especialista. A esto se suma que la gente cree que mejorar su calidad de vida significa vivir sin esforzarse; cree que sentarse todo el día en un escritorio y dar órdenes “es el objetivo de todo el mundo”. Y aunque no es así, lo cierto es que, arguye, “hoy la actividad más frecuente de un trabajador es mover el mouse de la computadora, mover los dedos en el teclado”.
El coordinador de Diabetimss lamenta que la sociedad mexicana no esté educada para prevenir las enfermedades; por eso, insiste, los prediabéticos sólo se preocupan por su salud cuando la enfermedad se manifiesta. Según él, cuando a una persona se le diagnostica diabetes es porque tiene por lo menos siete años con el nivel de azúcar elevado.
Desacuerdos
Hamsen Wacher Rodarte asegura que uno de cada dos niños obesos tiene diabetes tipo 2, lo que no ocurría hace 30 años. Hoy, precisa, más del 30% de los infantes tienen sobrepeso; 16% de plano son obesos, y uno de cada tres está propenso a esa enfermedad.
Afirma que son millones los pacientes que requieren de tratamiento especializado, el cual resulta caro. Por eso, dice el coordinador de Diabetimss, el Seguro Social instaló 35 unidades de salud completamente equipadas a lo largo del país. En ellas, grupos de enfermeras, nutricionistas y médicos dan consultas individuales y grupales para reducir costos mientras se enseña a la población a prevenir la diabetes. El doctor Villalvazo Molho no comparte algunas de las opiniones de su colega. Dice que la gente suele acudir a médicos privados ante la precariedad de los servicios de salud públicos, aun cuando reconoce la calidad del IMSS.
Como secretario general de la Asociación Civil llamada Consejo Nacional de Educadores en Diabetes, fundada en 2003, Villalvazo Molho asegura que propuso certificar a educadores de la salud para enseñar cómo evitar las complicaciones del padecimiento, porque “no hay dinero que alcance” para su tratamiento.
En entrevista con Proceso, el especialista sostiene que los problemas en el IMSS van más allá de la seguridad social; tienen relación, dice, con el costo del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), lo cual, a su vez, se halla asociado a la mala atención que brinda el IMSS a los derechohabientes.
El Centro Antidiabético México (CAM) sostiene que en 2004 la diabetes fue la principal causa externa de estancia hospitalaria. En las clínicas del ISSSTE el gasto por esta causa alcanzó 219 millones de pesos. De esa suma, 40 millones se destinaron a medicamentos y estudios, y el resto a hemodiálisis; así mismo, se extendieron casi 205 mil días de incapacidad.
En ese periodo, el ISSSTE dio 16.8 consultas diarias por consultorio, el IMSS 29.5, IMSS-Oportunidades 17.2, la Secretaría de Salud 14.9, los hospitales de Pemex 12.4 y la Secretaría de la Defensa 7.3.
En su página electrónica el CAM informa que la atención a enfermos de diabetes constituye el 20% de la atención hospitalaria con un mayor número de días de estancia: “En el 2000 los costos indirectos por incapacidad y muerte anticipada fueron de más de 13 mil millones de pesos en México, según la Organización Panamericana de la Salud”.
¿Qué es la diabetes?
Es una condición crónica que ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina para mantener la glucosa en los tejidos. Hay dos formas básicas de esta enfermedad: la del tipo 1, que es cuando la persona no produce nada de insulina y requiere de inyecciones diarias para sobrevivir (insulinodependientes); y la del tipo 2, que no requiere del uso de insulina, pues quienes la sufren pueden controlarla mediante una dieta supervisada por un especialista, tomando medicamentos y mediante ejercicios físicos.
Entre las principales complicaciones que provoca la diabetes destacan la retinopatía, trastornos en el cerebro, problemas de circulación y cardiacos, así como insuficiencia renal o neuropatía. También es frecuente que los pacientes aquejados por ese mal sufran fracturas en los pies, alteración en su sistema nervioso periferal, pie diabético y paradontitis.
Ojo Coahuila
Entre 2000 y 2006 la enfermedad comenzó a repuntar en personas de entre 20 y 24 años, precisa el CAM, aunque la mayor incidencia se sigue registrando en mayores de 60 años. Asegura que son 15 las entidades donde se presentan las cifras más altas: Morelos, Coahuila, Durango, Jalisco, Sinaloa, Distrito Federal, Yucatán, Baja California, San Luis Potosí, Aguascalientes, Tamaulipas, Baja California Sur, Guerrero, Nayarit y Guanajuato.
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