Desde que estaba pequeña vio cómo a sus padres les gustaba la cocina; su papá diseñó la cocina, “empotró el horno en la pared para que no estorbara y quitara espacio y colocó la cocina en medio de la mesa para que mamá pudiera estar de frente a nosotros”.
Conchita Recio recuerda a su mamá en la estufa cocinando, siempre platillos saludables y rendidores para darles de comer, “cuando mi mamá hacía caldo de verduras o de res, a mi hermana y a mí nos gustaba pelar los chícharos y ponerlos en la sartén”.
Comentó que ahora los niños conocen las verduras de otra forma, “hace poquito andaba en el super con mi hijo y traíamos chícharos deshidratados y me preguntó ‘qué es eso mama’, le dije son chícharos, me dijo y ‘qué es eso’. Vi que la señora de adelante traía chícharos frescos y le dije ‘oiga señora por favor me presta una vaina para que mi hijo conozca los chícharos’. Hay que explicarles a los niños y enseñarles el gusto por la comida”.
El ver a su madre la dedicación que ponía en la cocina, le llamó mucho la atención de Conchita a tal grado de buscar involucrarse en las actividades, “cuando le ayudábamos con los pasteles hacíamos todo el proceso, pero a mamá le daba un poco de temor cuando había que usar la batidora para la masa, eso lo hacía ella”.
Nuestra entrevistada se inclina por los postres y más por los que lleven de ingrediente la leche condensada, “me encanta el de las galletas Marías y limón es fácil y encanta a muchos”.
“En comida utilizo todas las especias, aunque no soy muy condimentada trato de usarlas en poca cantidad. Contrario a mi hermano Cirilo, quien las usa en gran cantidad y sabe cómo usarlas y le quedan los guisos bien ricos, pero cada uno tiene su forma y su sazón”.
Platicó Conchita que debido a su trabajo y otras actividades no cuenta con mucho tiempo para ponerse a preparar o a guisar, pero organiza el menú de la semana de acuerdo con el plato del buen comer y algunos gustos de su pequeño hijo de 6 años, David.
Durante la plática recordó que cuando estaban pequeños tenían una mesa con unas rendijitas donde metían la comida que no les gustaba, “tiempo después, no sé por qué motivo, tuvieron que desarmar la mesa y que va viendo mamá toda la comida que tenía adentro”.
Para finalizar comentó que le gusta mucho la cocina porque fomenta la unión familiar, “el hecho de ser un momento en que la familia pueda convivir, estar juntos buscando los ingredientes. La cocina no debe ser un lugar para discutir es un punto de reunión y reencuentro de las familias”.


CALDO DE CEBOLLA

Rinde 4 porciones


NECESITAS
½ barrita de mantequilla
2 cucharadas de aceite
1 cebolla
4 tazas de consomé de pollo
Crutones con ajo, al gusto
200 gramos de queso manchego

MANOS A LA OBRA
*En una cacerola coloca la mantequilla y deja que se derrita, agrega el aceite y deja que se integre.
*Añade la cebolla partida en rodajas, deja que dore uniformemente.
*Incorpora el consomé de pollo, los crutones y un poco de queso.
*Sirve inmediatamente y espolvorea con más queso.
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