Mi predicción no falló, y el 2011 fue un año generoso en cuanto a propuestas y sonidos; regresos que se consumaron y debutantes que robaron cámara y levantaron la mano.
Ahora, toca el turno de hacer un balance a "De Sonidos Y Silencios" y aunque me sería muy fácil aturdirlos o, en el peor de los casos, aburrirlos con letanías y un engorroso catálogo de discos, no me agobio y elijo, a manera personal, compartir con ustedes las canciones que formaron parte de la banda sonora de mi vida diaria durante este ciclo que llega a su fin.
Radiohead/Lotus Flower. Esta canción se estrenó el día que terminaba de escribir mi primera colaboración para este espacio, así que definitivamente, además de destacar por su calidad, guarda ya cierta afinidad emocional con el autor. Para el 2012 Radiohead se embarcará en gira mundial que incluye México, así que seguramente esta hipnótica y delirante pieza pondrá a todos a levitar en tierra azteca.
The Strokes/Undercover Of Darkness. Uno de los regresos más esperados se consumó, y los neoyorquinos sorprendieron a propios y extraños con una placa que luce por el uso de elementos retro y pop. Yo en lo particular, disfruté mucho de "Angles" y a pesar de que tengo muchas favoritas, no puedo olvidar que escuché y canté "Under Cover Of Darkness" hasta quedar afónico.
Foo Fighters/Walk. Fue difícil elegir una canción de esta banda, ya que muchas de las que componen "Wasting Light", convivieron conmigo en distintas situaciones del año; pero, si tengo que elegir, me quedo con la épica "Walk", ¡Dave Grohl y compañía lo volvieron a hacer!
Arctic Monkeys/Don't Sit Down ‘Coz I've Move Your Chair. Otra difícil elección, material de sobra para incluir en listados, aunque definitivamente este oscuro y psicodélico tema es de lo más sobresaliente e innovador de los de Sheffield... ¿Bailamos la macarena a la izquierda del diablo?
Siddhartha/Extraños. Como mi descripción lo dice, vivo fuera de mi país, así que definitivamente el disco "Naufrago", del músico jalisciense fue un trabajo de mucho significado para un servidor. "Extraños" sin duda me pegó y me puso muy melancólico, así que definitivamente cumplió con su cometido, mover emociones.
Vetusta Morla /Maldita Dulzura. Yo tampoco pude huir al fenómeno ibérico que sigue marchando fuerte con su segunda producción discográfica "Mapas", de la cual, se desprende esta carta abierta de amor y reproches.
Vetusta Morla ha sentado bases en nuestro país y se ha hecho de una fiel base de fanáticos, quienes seguramente se deleitarán con su participación en la próxima edición del Vive Latino.
Graciela María/Nothing Safe. Con una propuesta diferente y un sonido que nos habla de lugares y emociones, Graciela María sin duda fue uno de los descubrimientos personales más gratos. "Nothing Safe" es una pieza que a base de samples y refinados arreglos de cuerdas, que asociados a la voz de la cantautora, te trasporta a otro tiempo y espacio. Velo aquí.
Kasabian/Days Are Forgotten. Los que estén familiarizados con este espacio ya conocerán mi afición por el trabajo de esta banda, la cual, para mi regocijo regresó de manera gloriosa.
"Velociraptor!" es una placa en la que Kasabian reinventa su concepto y que los coloca entre los grandes de la música actual. "Days Are Forgotten" es alucinante y adictiva. El depredador conjunto británico estará en México en marzo próximo, así que prepárense porque los va a encontrar.
Noel Gallagher/What A Life. "Nunca es tarde para ser lo que tenías que ser", es el discurso con el que el hermano mayor de los Gallagher se embarca en su aventura solista y sorprende al mundo con un extraordinario álbum debut.
Sin duda, "High Flyin Birds" cuenta con grandes piezas de las cuales "What A Life" se distingue. Ritmo, melodía y arreglos mezclados a la perfección para dar origen a esta emocionante composición.
Coldplay/Every Teardrop Is A Waterfall. Me la juego con esta última y me expongo a recibir todo tipo de comentarios. No lo voy a negar, la primera vez que escuché esta canción me desorientó, pero con el paso del tiempo, dejé de complicarme y me dejé llevar por las cálidas notas y el positivo mensaje que emana de la voz de Chris Martin.
Si alguien duda del poder de esta canción, basta recordar la interpretación de la misma en la pasada edición de Glastonbury, donde entre luces y un ambiente festivo, Coldplay tocó el cielo.
No fue un trabajo fácil elegir entre tantas preciosas obras que llegaron a nuestros oídos este año, pero creo que el resultado es justo y sobre todo, honesto. Espero que para todos ustedes, el 2011, además de muy buena música, también haya estado lleno de paz y armonía.
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