Ximena bebía en la casa cuando sus padres no estaban, después de clases y en casa de sus amigas; la princesa de 5 años era ahora una joven alcohólica que dejaba de comer para poder tomar y que se sorprendía al ver sus fotos en el celular de sus amigas quedándose dormida en el baño o en medio de un charco de vómito.
| » TEST: ALCOHOLÍMETRO: Se sugiere utilizarlo como algo parecido a los test de las revistas de adolescentes) * ¿Pierdes el tiempo que debes dedicar a tus estudios o a tu trabajo por la bebida? * ¿Bebes para perder tu timidez y sentir confianza en ti mismo? * ¿Está afectando la bebida tu reputación? * ¿Bebes para escapar del estudio, trabajo o de las preocupaciones de tu hogar? * ¿Te molesta si alguien te dice que bebes mucho? * ¿Tienes necesidad de un trago para poder invitar alguien o acudir a una cita? * ¿Has tenido problemas económicos para comprar licor? * ¿Has perdido amigos desde que comenzaste a beber? * ¿Te unes a grupos donde es fácil conseguir la bebida? * ¿Bebes igual o más que tus amigos? * ¿Bebes hasta que la botella está vacía? * ¿Has tenido pérdida temporal de la memoria por beber? * ¿Por manejar en estado de ebriedad has caído en la cárcel o en el hospital? * ¿Te fastidia oír pláticas o leer información sobre el alcoholismo? * ¿Consideras que tienes problemas por tu manera de beber? Si tu respuesta es “sí” a cuatro o más preguntas, tienes dificultades serias con tu manera de beber. ¿NECESITAS AYUDA? Oficina integrupal Bravo y Castelar 410-0991. |
Sin embargo, corrió con suerte, el resbalón en la escalera y su convalecencia permitió que su madre entrara a su Facebook y aterrorizada viera las fotos de ella con un inseparable vaso desechable en las manos, además de las publicaciones en su muro con comentarios sobre cuándo irían por las siguientes “chelas”.
Ximena es una alcohólica de 16 años, como ella, son cada vez más las jóvenes que inician con la ingesta de alcohol en la adolescencia y con consecuencias devastadoras, muchas, señala la directora del Centro de Integración Juvenil Norma Alicia Pérez Reyes, llegan pidiendo ayuda cuando ya despiertan al lado de alguien que no conocen o fueron violadas o abusadas.
Los grupos de Alcohólicos Anónimos cambiaron su perfil de usuarios, ya no son los señores abatidos por los males de la edad y el alcoholismo de años, son jóvenes, cada vez más jóvenes, hartos de perder el celular, la bolsa o la chaqueta cada fin de semana, hasta perder lo más valioso que tienen a sí mismos.
DEMASIADO JOVEN... PARA SER ALCOHOLICO
“Cuando bebía me quedaba dormido, bromeaban conmigo, me pintaban la cara, me cortaban las cejas. Tomaban fotos y las ponían en la escuela. Me afectaba en lo sicológico y en lo emocional porque todos se reían de mí; otras veces me quedaba dormido en el baño, abrían la puerta y me tomaban fotos con los pantalones abajo. Me quedaba sentado en la taza.
“Ahora en el Facebook te encuentras las fotos de jóvenes tirados en el suelo, las jovencitas casi desnudas y no recuerdan lo que sucede. Yo decía ¿en qué momento pasó eso? Si yo andaba bien, me había tomado tres o cuatro y no recordaba hasta que me enseñaban la foto y me decían: “Ese eres tú, el que está tirado en el suelo, vomitado o dormido en la taza, esa es la forma en que tocamos fondo.
“En la prepa al finalizar el curso daban premios y a mí me dieron el de doble A, porque siempre andaba pedo, y cuando me ponía borracho era el hazmerreír de todos, en lugar del diploma de más listo o algo de broma, me dieron el de doble A y eso va afectando tu conducta porque te identifican como el que bebe.
“Te invitan porque haces show, porque los vas a hacer reír y aparte te va cambiando todo porque tienes que empezar a mentir en tu casa, que te vas a quedar con alguien porque vas a hacer tarea y te vas fugando para libremente poder hacer lo que no te tienen permitido.
“Se te van los valores que te han inculcado, se retiran con la bebida, respetar a los adultos, lo que te enseñan; ya cuando bebes el alcohol te deshinibe, te tomas dos embellecedoras y agarras valor para acercarte a una chava. El alcohol me producía eso y me gustaba, ya no era tímido y era aceptado por los demás.
“Y de ahí vienen otras cosas, a mí me decían ‘oye te pones pedo muy rápido, mejor échate un pase (de cocaína) y te vas a alivianar’, ya con el alcohol, si todo mundo se echa un pase pues yo también y ya le entré a la coca.
“Después te dicen que la piedra, que unas pipas y le entras por sentirte aceptado, te dicen que si no le entras es que eres joto y la misma raza te va envolviendo y después ya estás en el alcohol, en la droga, y la droga cuesta más que el alcohol y te vas al extremo de que si no tienes dinero empeñas tus cosas y luego las de tu familia, hasta terminar enganchado con un traficante para distribuirla”.
COMPITIENDO POR LA EQUIDAD... CON UNA BOTELLA EN LA MANO
De acuerdo con la última Encuesta Nacio63.4% 33 nal de Adicciones, en México 27 millones de personas beben en grandes cantidades y poco más de 4 millones presentan abuso o dependencia, y aunque a nivel nacional el consumo frecuente es más común en hombres, hay una tendencia creciente entre las mujeres adolescentes.
Más de 146 mil mujeres entre 12 y 17 años (7.1%) son bebedoras de alto riesgo, es decir, beben cuatro copas o más por ocasión, y en Saltillo por cada 1.7 hombres que buscan ayuda para controlar su forma de beber hay una mujer. Una cifra que la propia directora del Centro de Integración Juvenil, Norma Alicia Pérez Reyes, considera alarmantes.
“Desde hace tres años hemos visto cómo en el consumo de alcohol el número de mujeres va en aumento; regularmente, en el consumo de sustancias la proporción de valores siempre iba mayor, pero en la cuestión del alcohol nos hemos dado cuenta cómo ha ido avanzando el que las mujeres lo consuman y en especial en mujeres jóvenes de entre 16 a 25 años”, afirma.
Y lo que es peor el 80% de quienes consumen una droga ilegal iniciaron consumiendo alcohol y/o tabaco, sustancias que se consiguen de manera legal o con la ayuda de un adulto.
Asimismo, resaltó que la Encuesta de estudiantes en nivel secundaria y preparatoria 2009 en el Distrito Federal, evidencia que el uso y abuso de alcohol entre mujeres estudiantes registra prácticamente los mismos niveles que en los hombres, lo cual es un “foco rojo” que requiere inmediata atención. Según un estudio realizado por CIJ con mujeres estudiantes de bachillerato y de estudios superiores, el consumo de alcohol es una práctica frecuente marcada por el abuso, en la cual las mujeres tienden a asemejarse cada vez más a los hombres en un patrón explosivo del uso del alcohol. Sin embargo, tanto las consecuencias como las motivaciones tienen diferencias.
LLEVAMOS LAS DE PERDER
Si bien para la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, ubicada en el número 136 de la calle Bravo, las motivaciones para beber son prácticamente las mismas tanto para hombres como para mujeres, la directora del CIJ encuadra algunas razones, entre ellas, el deseo de competir por una igualdad mal entendida que incluye el ser equitativos, incluso con patrones tan dañinos como el uso de alcohol y tabaco.
“Ellas ya están dentro de la fuerza laboral y tienen ingresos propios; otra situación es que quieren entrar en competencia por cosas como beber, algo en que los hombres se dan mucho permiso.
“Pero es una competencia en la que llevamos la de perder, es una cuestión de salud, por la constitución física, la forma en que se metaboliza el alcohol es diferente, si consume la misma cantidad de alcohol a la mujer le va a afectar más y va a embriagarse más rápido que los varones.
“Hay otros factores que de alguna manera también complican el que la mujer tome, porque bajo un estado de embriaguez una mujer puede quedar embarazada, contraer una enfermedad venérea o de transmisión sexual como el sida. “Igual cuando una mujer está embarazada y no deja de consumir alcohol, también los riesgos y las consecuencias son graves para el producto, ya que el alcohol atraviesa la placenta y daña al bebé, que nazca con menos peso o que en el desarrollo de sus capacidades haya un retraso a nivel mental, malformaciones congénitas o alteraciones de conducta en los menores”.
PA' ALIVIANAR LA TRISTEZA...
Así como hay efectos diferentes en las consecuencias del consumo de alcohol, tampoco son las mismas circunstancias las que llevan a un hombre o a una mujer a beber.
“Generalmente en las mujeres las motivaciones tienen que ver con cuestiones depresivas o emocionales, cada vez más se encuentran en estrés, y cuando la mujer trabaja está más expuesta a padecerlo no sólo por la carga laboral, sino por la carga del hogar y los hijos.
“Mujeres que están solas, como cabeza de familia, definitivamente se encuentran más estresadas y son las situaciones que las llevan a beber. Emocionalmente las pérdidas, fracasos matrimoniales, el noviazgo son más propensas al estrés emocional”.
MEJOR QUE TOME A QUE SE DROGUE
Y si legalmente el entorno no ayuda a evitar o al menos a disminuir la disponibilidad de consumir alcohol, el entorno social tampoco lo hace, al contrario, lo alienta; costumbres como “enseñarle a tomar” o pensar que es mejor que tome alcohol a que se drogue, hacen de la entrada al alcoholismo una puerta muy ancha para migrar a otras adicciones.
“Desafortunadamente –señala Norma Alicia Pérez– al ser el alcohol una droga legal, los padres de familia bajan la guardia y piensan que no es tan grave que sus hijos consuman alcohol en comparación a otras sustancias ilegales, como la cocaína o la mariguana.
“Pero cuando llamamos legal a una sustancia, que se vende donde quiera, se consume en casa, se le justifica, se le quita la gravedad de lo que pueda suceder cuando es tan dañina como cualquier otra sustancia porque crea adicción.
“Provoca que las personas tengan problemas de conducta, problemas en las diferentes esferas donde se desarrollan laboral o escolarmente, con la familia; y en México, la mayor parte de la violencia que se genera en los hogares está desencadenada por el consumo de alcohol. Es una droga y crea un patrón de dependencia.
“Como sociedad no debemos bajar la guardia y considerar que no es tan grave que nuestro hijo o hija consuma alcohol cuando las cifras de mortandad, la violencia y los problemas familiares y sociales son tan graves”.
Así “enseñarle a beber” puede desencadenar efectos diferentes en cada individuo.
“Hay una carga genética que hace que haya individuos que desarrollan dependencia más rápidamente que otros, más dificultades para metabolizar el alcohol, o inclusive, hay quienes sin beber en grandes cantidades pierden el control, se ponen agresivos, violentos, se quedan dormidos o pueden quedar en coma por sus efectos”, señala la directora del CIJ Saltillo.
DEMASIADO TARDE... PARA PEDIR AYUDA
En la salita del grupo doble A de la calle Bravo no hay personas mayores de 60 años decididos a dejar el alcohol por prescripción médica. Hay un hombre de unos 40, un joven de 30 y una mujer; también acude un chico de 14 años que recién ingresó.
También en el CIJ los perfiles han cambiado, las chicas con problemas de alcohol son canalizadas por las escuelas, por sus padres, debido a algún accidente que puso en riesgo su salud o las de otros, o por riesgosas prácticas sexuales.
“Vienen a solicitar el apoyo a partir de los 16 años; también los maestros son los 35 que intervienen, hay ocasiones en donde el primer lugar donde se detecta que las jovencitas traen problemas con el alcohol es en la escuela, alrededor de la escuela, saliendo de ella, se reúnen para consumir alcohol.
“De alguna manera el grupo de pares, el grupo social al que pertenecen son una contención, porque empiezan a comentar que tal persona bebe o se le pasan las copas y de esa manera los maestros se dan cuenta de que algo está pasando. A lo mejor, de inicio les cae mal que un amigo o amiga comentara que bebía demasiado, pero esa es una oportunidad de recibir ayuda.
“Pero estar observando que el consumo de alcohol es algo muy normal en la familia, que los niños o adolescentes abran el refrigerador y haya bebidas constantemente, formó un patrón de conducta a seguir”.
Y cuando a los padres de familia se les pregunta dónde creen que es más fácil que los hijos consuman alcohol, señala Norma Alicia Pérez, ellos piensan que es en la calle o con sus amigos, cuando en realidad estos patrones se fomentan desde muy temprana edad desde la misma familia, y para ver sus efectos no hay que esperar 10 ó 20 años.
“Ha habido personas que desafortunadamente tras muy malas experiencias de violación o abuso sexual las hace pedir ayuda. Ha habido situaciones donde se empiezan a dar cuenta de que tras un fin de semana de alcohol perdieron la bolsa, la chamarra, el reloj, un celular, algo que les cuesta o en lo que invirtieron dinero y se comienzan a dar cuenta de que cada ocho días pierden algo, la bolsa, la cámara el celular y se percatan de que algo les ocurre.
“Otras veces, mujeres y hombres complican el consumo de alcohol con una patología denominada alcoholexia, que es dejar de consumir alimentos para restar calorías a su ingesta porque van a beber.
“Como el alcohol contiene muchas calorías deciden no comer para poder beber, lo que ocasiona que sin alimentarse bien y con el estómago vacío se intoxica más rápido relacionándose con otras patologías como el desorden alimenticio, vómitos que complican al alcohol.
“Y para ello no hay que llegar a tener 50 ó 60 años de edad, es algo en lo que hay que estar muy al pendiente, porque no son largos los tiempos donde los adolescentes puedan desarrollar una dependencia o un problema de alcoholexia; ahora con lo permisivos que somos como padres ponemos en riesgo su estabilidad.
“Fiestas sin adultos, cero control social y de las estructuras por parte de los adultos bajan la guardia con el afán de convertirse, no en padres, sino en amigos de sus hijos, cuando amigos tienen muchos”.
ALERTAS ETILICAS
Para el grupo doble A de la calle de Bravo y el propio CIJ, detectar el consumo de alcohol es muy difícil, las primeras ingestas, a escondidas y el consiguiente aislamiento de la familia, generalmente se confunde con actitudes propias de la adolescencia y por lo general los síntomas se parecen a los de cualquier otra adicción.
“En lo que podemos darnos cuenta que algo sucede con un adolescente o menos que consume, empieza a aislarse, a ser apático ante las actividades que antes le gustaban como hacer deporte, salir en la bicicleta. Empiezan a verse desganados, cansados, con cambios de conducta y de ánimo y de carácter variable donde pasa de la tranquilidad a la irritación.
“Inclusive se puede notar cuando empieza a exigir dinero de más con el pretexto de tareas o trabajos, o cuando el dinero comienza a desaparecer de la casa inexplicablemente.
Son focos rojos que se van encendiendo y nos indican que algo está pasando; son muy parecidos al resto de las adicciones y no se debe de justificar el aislamiento y cambios de carácter fundados en que son adolescentes, sí son características, pero ya cuando son muy marcadas hay que ver qué está pasando.
“Algo muy importante es que los pa dres de familia estén al pendiente de lo que cargan en sus mochilas, qué hay en sus cuartos y cuando se reúnen en grupos qué es lo qué hacen y si hay quienes consuman alcohol.
“Los jóvenes de manera natural no tienen desarrollado el juicio, se ponen en riesgo de los mismos y a otras personas. En grupos de alcohólicos crónicos la masa cerebral disminuye en peso y tamaño, el consumo daña tejido neurológico que no permite que el individuo desarrolle totalmente sus funciones cerebrales y al contrario, las atrofia.
“Los jóvenes se ven al espejo y se ven bien, pero no saben que el daño ya comenzó en su interior, en especial si ante la falta de presupuesto consumen alcohol más barato y que hace más daño. Hay que pensar en lo que sucede dentro de su cerebro”.
DAÑOS A LA MUJER
La forma en que se presentan las enfermedades en hombres y mujeres son diferentes.
Aunque tomen iguales cantidades de licor que los jóvenes, las adolescentes son más susceptibles al daño en los órganos producido por el alcohol.
• Las mujeres tienen –por su patrón de consumo, de composición corporal y las diferencias metabólicas y farmacocinéticas– un menor efecto de primer paso, menor tasa de eliminación de alcohol y mayor grado de alcoholemia, es decir, de concentración de alcohol en la sangre.
• Tratándose de enfermedades cardíacas por consumo de alcohol, las mujeres tienen menores efectos beneficiosos y un mayor grado de disfunción ventricular al excederse en su uso. A igual dosis de consumo de alcohol, las mujeres son más susceptibles de presentar insuficiencia cardíaca congestiva que los varones.
• El daño cerebral por consumo de alcohol tiene un efecto diferencial según el sexo. En mujeres es más frecuente el deterioro cognitivo a igual consumo que los varones.
• Los daños al hígado por consumo de alcohol son más propensos en las mujeres, desarrollando hepatitis alcohólica, fibrosis y cirrosis hepática con menores dosis acumuladas que los varones, provocando mayor daño hepático en mujeres.
PATRONES DE CONSUMO
Respecto a los patrones de consumo, las mujeres tienden a minimizar su consumo y asumir peor su problema a nivel social.
Los varones tienen una mayor incidencia de consumo excesivo y más dificultad en la deshabituación que las mujeres, pero a escala social su problema es más aceptado.
El estigma del alcoholismo sigue siendo mucho mayor en las mujeres.
En España, la edad de inicio en el consumo de alcohol es de los 13.7 años; el porcentaje de escolares consumidores de alcohol es de 64%, y uno de cada tres menores reconoce que se ha emborrachado en los últimos 30 días.
Para revertir el problema lanzaron una campaña en las revistas que leen los adolescentes, en las que ya no incluirán publicidad que haga referencia a bebidas alcohólicas, como tampoco las portadas ni las contraportadas o las secciones para adolescentes de los periódicos diarios.
Otras de las medidas del convenio instan a los diarios a no insertar anuncios de bebidas alcohólicas en los que aparezcan
adolescentes, ni promocionar el consumo de licores con la mejora del rendimiento físico, laboral o que exprese éxito social, ni difundir mensajes que fomenten una imagen negativa de la abstinencia.
¿QUE LE HACE EL ALCOHOL AL CEREBRO?
La mente comienza a sentir rápidamente los efectos del alcohol tan pronto éste se hace presente en la sangre. En segundos entra en el cerebro estremeciendo las neuronas y retardando sus mensajes al cuerpo. El corazón se fatiga al acelerar sus pulsaciones.
Al continuar bebiendo, el alcohol pasa al torrente sanguíneo y ejerce control sobre el centro del habla, de la visión y del equilibrio. Deprime el sistema nervioso central, a algunos los alegra, a otros los entristece.
Pierde la capacidad de coordinar los movimientos produciendo el desequilibrio y a veces caídas. Si se abusa se puede producir la ataxia locomotriz, que es una parálisis propia de los alcohólicos.
El alcohol produce efectos depresivos y una aparente sensación de calor al dilatarse los vasos cutáneos, pero lo que ocurre realmente es la pérdida de calor del organismo.
Un estudio que evaluó la presencia de alteraciones neuropsicológicas en 50 pacientes alcohólicos, en comparación con un grupo de control de 50 sujetos de la población normal, reveló que aunque la ejecución en la mayoría de las pruebas era equiparable en ambos grupos.
Hubo diferencias significativas en las evaluaciones de memoria lógica, tanto en el recuerdo inmediato como diferido y en el tiempo para resolverlo. La muestra de alcohólicos presentaba una peor ejecución, con una afectación de la memoria en cuanto a la capacidad de realizar nuevos aprendizajes.
FUENTE: Central Mexicana de Alcohólicos Anónimos
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