Tags: violencia intrafamiliar, violencia, seguridad en chihuahua, seguridad, asesinato
Ciudad Delicias, Chih.- El revivir la escena en su mente de cómo su padre maltrataba a su madre, fue el factor que orilló a un joven de 20 años a presuntamente apuñalar y degollar a quien consideraba como un “tío”, durante años.
Ahora Monserrat Sepúlveda Quintana, quien fue detenido esta mañana por agentes de Unidad Investigadora como presunto autor material del homicidio calificado con agravantes en perjuicio Gertrudis Domínguez Méndez, cuyo cuerpo sin vida fue localizado el 2 de noviembre del 2011 en el interior del domicilio en la colonia del Empleado, podría ser sentenciado hasta 60 años de presión.
Autoridades de la Fiscalía informaron que el responsable está confeso, afirmó que ver como el hoy difunto agredía a su pareja, con quien vivía y padece de demencia senil, recordó a su padre golpeando a su mamá propiciando el supuesto ataque.
Cuando los elementos de la Unidad de Investigación de Delicias, acudieron al lugar del crimen, localizaron el cadáver sobre la cama de su dormitorio, en posición decúbito dorsal, se le apreciaban diversas lesiones producidas por arma blanca, entre ellas, una en el cuello, con signos de degollamiento, otras más en el abdomen; en total sumaron once lesiones en el cuerpo.
En las primeras investigaciones, los agentes conocieron que la víctima se dedicaba a prestar dinero, encontrando además que había en el lugar del hallazgo mucho desorden y que faltaba una computadora mini lap top, color negro, una pistola chica con su cargador, así como la cantidad de aproximadamente de 6 mil pesos.
En las declaraciones de diversas personas, destacó la versión de una mujer que manifestó que su hijo Monserrat le pidió que lo llevara a la casa de su novia quien vive cerca del domicilio de la víctima, que iba a pedirle agua y de regreso, indicó que lo vio muy nervioso y que le contó que había matado a Gertrudis Domínguez Méndez.
Durante la declaración de Monserrat Sepúlveda Quintana, señaló que la mañana del 2 de noviembre pasado, llegó a la casa de Gertrudis Domínguez Méndez a quien le decían “tío Tuni”, que le pidió agua y se percató que estaba maltratando a su esposa Leonor, quien es inválida y sufre de demencia, situación que dijo, “le dio mucho coraje” y que supuestamente fue el motivo por el que cometió el homicidio.
| Comparte ese artículo: |
|



