Fue minutos antes de las 23:00 horas cuando Pedro y Pablo Vargas alarmaron a los residentes de la colonia Santa Cristina.
La historia se produjo cuando un joven llegó a la casa marcada con el 231 de la calle Santa Flora, en el mencionado sector, avisando a la señora del lugar que su madre quería hablar con ella y despertando la furia de Pablo, que sin decir nada comenzó a golpear a su pareja.
Al ver lo que ocurría, el padre de ésta se metió para separarlos, mientras Pablo seguía encendido en su coraje, y cegado por los efectos del alcohol sacó una navaja de entre sus ropas para amagar a la mujer mientras la insultaba y amenazaba de muerte.
Tras darse cuenta de que la Policía había llegado para detenerlo, Pablo corrió por las calles y junto a su hermano Pedro se metieron a una tienda de la calle Santa Eva, en la colonia Jardines del Bosque, donde amagó con el arma al dueño y tras darle unos golpes se escondió en el comercio.
Asustado por lo que pasaba, el vendedor vio llegar a los guardianes del orden que, tras pedirle permiso, también entraron a la tienda y aseguraron al rijoso, que junto con su hermano fue detenido en el lugar.
Ahora Pedro y Pablo comparten celda aunque también podrían convivir juntos en el Penal, debido a que tienen varios delitos acumulados.
» Los sucesos comenzaron en el domicilio marcado con el 231 de la calle Santa Flora, en la colonia Santa Cristina, para finalizar en una tienda de la calle Santa Eva, en la colonia Jardines del Bosque.
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