Se tomó esta determinación en virtud de que el mamífero carnívoro se encontraba maltratado y agotado al golpearse en la jaula, en un intento por escapar de este encierro.
El plantígrado fue capturado a seis kilómetros de Zaragoza, a la altura del ejido Patiños y el rancho Las Conchas.
El osezno se encontraba sumamente agresivo y sediento. Luego de ser enjaulado, se violentó aún más y trató de destrozar la jaula para escapar.
Luego fue “remitido” a una de las celdas antiguas de la comandancia de Policía. El oso se negó a consumir carne y verduras que le arrojaban, cayendo en un estado de tristeza.
Fue entonces que se tomó la decisión de sacarlo y dejarlo en libertad a 50 kilómetros de la carretera de Zaragoza a Acuña, en la sierra, para que siga su
hábitat natural.
“El oso se estaba dañando, no están acostumbrados al cautiverio, su hábitat natural es el monte, la sierra y vegetación; se encontraba triste, presentaba un estado lastimoso y finalmente tuvimos que volverlo a sacar a la sierra”, comentó Federico Malacara Muñiz, comandante operativo.
Desde hace semanas habían estado reportando que algunos osos merodeaban ranchos cercanos de la comunidad.
En caso de que vuelvan a ser detectados no hay que hacerles frente, puesto que los osos tienen mucha fuerza y un ataque pone en riesgo la vida de cualquier humano.
Lo conveniente es dar aviso a las autoridades locales a efecto de realizar acciones para ahuyentar el animal y regrese a la sierra.
Lamentablemente mucha de la sierra está desértica por la falta de vegetación ocasionada por incendios forestales, por esa razón se acercan a los ranchos y los ríos cercanos.
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