En este sentido, señaló que en esta época previa a la celebración del nacimiento del Niño Dios es cuando en la mayoría de las personas se fortalecen los valores de amor y solidaridad entre las familias.
“Este es un momento para estar unidos en familia, para reflexionar y renace el sentido de cambiar algunos aspectos de nuestras vidas, además de festejar”, comentó el presbítero.
En este sentido, el padre Gabriel Hernández, señaló que en esta época es un momento para pedir perdón a las personas que hemos dañado y para reconciliarse entre quienes están distanciados.
En cuanto a la situación de violencia que se vive en el país, el párroco Gabriel Hernández dijo que la esperanza es uno de los dones que debe de prevalecer en las familias, así como la orientación de los hijos para poder revertir la situación actual por la que atraviesa México.
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