Fue a la una de la madrugada de ayer cuando Alejandro Carrillo Alonso vivió su primera gran pesadilla en esta ciudad, pues cuando caminaba por el cruce del bulevar Plan de Guadalupe y Gustavo Espinosa Mireles de la zona centro sufrió el encuentro que no esperaba.
Y es que de manera repentina, una turba de malandros le salió al paso para recetarle una feroz golpiza mientras lo bolseaban a placer, sacándole el dinero que portaba sin que el jarocho pudiera evitarlo.
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