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Ciudad de México.- Los clásicos luchadores de plástico mexicanos no sólo han empezado a ser apreciados por los estadounidenses que compran estos juguetes en Tijuana, sino que estas figuras ya han cruzado el mar para llegar a Japón y ser vendidos.
Jesús Cruz Santiago, fabricante de estos icónicos juguetes de plástico, comenta en entrevista con EL UNIVERSAL Edomex que desde hace unos años el luchador Ultraman, originario del municipio de Nezahualcóyotl, se ha llevado algunas de sus creaciones para comercializarlas en el país del sol naciente.
“Ultraman nos pidió que le pintáramos la clásica figura del luchador pero con una réplica de su traje, en una palabra nos pidió que le hiciéramos unos ultramanes en miniatura. El nos los compra en un peso y después los vende allá en un dólar”, indica.
Y es que este luchador acude a Japón para pelear en las arenas de aquel país, en donde la lucha libre, al igual que en México, tiene un auge considerable.
Ultraman, es un personaje presente dentro de la cultura pop japonesa, ya que este súper héroe proviene de una serie del mismo nombre que se transmitió desde 1966 en aquella nación.
Jesús Cruz, forma parte de una de las pocas familias de México que se dedican a crear artesanalmente los luchadores de plástico duro que surgieron desde 1950. Ellos compran el plástico de poliuretano proveniente de las cubetas, piezas automotrices e incluso juguetes para después inyectarlo en moldes.
Posteriormente, las mujeres de la familia pintan cada pieza con figuras de luchadores conocidas, aunque cada vez más frecuentemente con creaciones propias, pues no les han faltado amenazas para que ya no reproduzcan las clásicas figuras “por aquello de los derechos”.
Jesús en un recorrido por su pequeña fábrica familiar de este juguete comenta que no es mucho lo que ganan por crear estas piezas, pues producirlas tiene un precio aproximado de 80 centavos y cada uno es vendido en un peso aproximadamente.
Sin embarg,o reconoce que ha tenido la oportunidad de enviar su producto a la frontera de México con Estados Unidos, especialmente a Tijuana en donde algunos estadounidenses cruzan para llevarse estos juguetes que ellos consideran como artesanía.
“Gente de Tijuana manda por estos juguetes sin pintar, ellos posteriormente los decoran allá y se los venden a los gringos”, comenta.
Contacto de fábrica de luchadores de Jesús Cruz Santiago 5429-7372
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