Piedras Negras, coah. - Pocas son las personas que tienen conocimiento o cuando menos una noción cercana de lo que significan los juicios de interdicción, un término que resulta ajeno para la mayoría, aunque no para los especialistas del derecho.

En materia jurídica, el juicio de interdicción consiste en declarar a una persona incompetente para manejarse en forma autónoma, debido a limitaciones o alteraciones de la inteligencia que les impide gobernarse o manifestar su voluntad, por lo cual es necesario nombrar a otra persona que lo represente legalmente.

Aunque en Piedras Negras son pocos los juicios con estás características, de acuerdo a lo que señala Lidia Esther Rocha, jueza de primera instancia de lo Familiar, es un tema del que debe estar al tanto la sociedad, sobre todo porque nadie está exento de enfrentar una situación que lo convierta en incapaz.
En este contexto, explica que el Código Civil Procesal del Estado de Coahuila contempla en el libro segundo sobre el derecho de familia, las disposiciones que establecen quiénes están sujetos a tutela, de acuerdo a lo que señala el título cuarto a través del artículo 556 de este apartado.

“El juicio de interdicción se ejerce cuando existe una persona que ha perdido su capacidad de ejercicio por problemas físicos o mentales, por lo tanto es declarada incapaz para hacerse cargo de asuntos que tienen que ver con su autonomía, aunque sea mayor de edad, por lo que se hace la designación como tutor a una persona cercana”.

La jurista añadió que se nombra a un representante legal que es autorizado para llevar a cabo todos los asuntos de tipo legal que tengan que ver con el manejo de los bienes materiales de la persona afectada por una incapacidad mental o deficiencia persistente de carácter físico.
¿Quiénes pueden ser considerados interdictos?

En su experiencia, la titular del Juzgado Familiar, Lidia Esther Rocha, asegura que son sujetos de interdicción con mayor frecuencia los adultos mayores, generalmente afectados por problemas relacionados a la demencia senil.

“Es más común que veamos este tipo de juicios en personas mayores que por su avanzada edad ya no pueden hacerse cargo de sus asuntos civiles, aunque presente intervalos de lucidez”, explicó.

La especialista aclaró que esto no es privativo de las personas con un alto nivel socioeconómico, sino que se puede realizar para cualquier persona e incluso para efecto del cobro de una pensión.

“Hay personas que desconocen este tipo de disposiciones, sin embargo es muy importante conocer lo que establece la ley en torno a los derechos de las personas que son declaradas incapaces”.

Precisó que esto también aplica para delegar responsabilidades a las personas que llevarán la tutela y por lo tanto es quien se debe hacer cargo de atender y proveer de lo necesario al incapaz.

Dentro de los procesos que a nivel local maneja el Juzgado de lo Familiar, destacan principalmente los juicios de divorcios, seguidos de las resoluciones por alimentos, pérdidas de patria potestad y juicios de interdicción, sostuvo la titular Lidia Esther Rocha.

Este último es poco conocido, pero sumamente importante para dar certidumbre a las personas que por algún impedimento físico o mental se encuentran desválidos para hacer frente a sus deberes jurídicos.

MUCHOS JUICIOS
Por otra parte, la juez de lo Familiar señaló que en el presente año se ha incrementado el número de asuntos que se ventilan en ese juzgado.
Señaló que a dos semanas de que finalicen labores, ya son más de 840 expedientes de diferentes asuntos que se tramitan en primera instancia, siendo los divorcios los que más predominan en la actualidad, seguido por las pensiones alimenticias que también son recurridas.