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BBC Londres, Ing.- Fresco de Zavattari en la Capilla Theodelinda cerca de Milán. La nueva técnica (a la derecha) revela detalles que métodos tradicionales basados en el sector espectral del infrarrojo cercano (al medio) no pueden revelar.

Una nueva técnica ha permitido revelar detalles de obras del Renacimiento jamás detectados antes.

El método utiliza reflejos de baja intensidad de luz infrarroja. Sin embargo, a diferencia de técnicas actuales que también usan ese sector del espectro de luz, el nuevo sistema genera muy poco calor, algo importante para evitar daños a las obras de arte.

La técnica, que se denomina Cuasi-Reflectografía Termal (TQR, por sus siglas en inglés) es descrita en detalle en un estudio en la revista Optics Express.

El método es el más novedoso de una amplia gama de técnicas de restauración que se basan en radiaciones de diferentes longitudes de onda de luz.

Hacia un lado del espectro electromagnético están las rayos X, de alta energía, que pueden ser usados no solo para ver a través de capas de pigmentos sino también para identificar átomos, un dato crucial para determiner la antiguedad o autenticidad de algunas pinturas.

Hacia el otro extremo está la luz infrarroja, con una longitud de onda más larga de lo que puede ver el ojo humano y menor energía.

Algunas técnicas bien conocidas, como la espectroscopia del sector del infrarrojo cercano y la termografía, utilizan diferentes sectores de este espectro, pero la TQR revela detalles que los otros métodos no pueden detectar.

Un análisis con el método TQR del fresco del siglo XV "La Resurrección" de Piero della Francesca reveló retoques (manchas claras marcadas con la letra A), pintura no uniforme en el escudo (B) e incluso cambios en la técnica de pintura (C) que no se ven en la imagen con luz infrarroja tradicional a la izquierda.

La técnica se basa en el uso de una luz halógena de baja intensidad y una cámara que puede captar algunas de las longitudes de onda intermedias del infrarrojo, entre tres y cinco millonésimas de metro.

Un estudio similar de frescos en la capilla Theodelinda en el Duomo de Monza, cerca de Milán, en el norte de Italia, mostró claramente que la TQR permite un nuevo nivel de profundidad.

"Nuestro sistema identifica fácilmente restauraciones anteriores, en las que por ejemplo se han vuelto a pintar algunas decoraciones", dijo Claudia Daffara, de la Universidad de Verona, autora principal del estudio.

Sin embargo, Dario Ambrosini, de la Universidad de L'Aquila, señaló que es necesario perfeccionar el método para que sea posible identificar los distintos pigmentos, en lugar de simplemente mostrar que fueron utilizadas técnicas o pigmentos diversos.

"Identificar la composición química de los pigmentos es importante para determinar cuál es la mejor forma de proteger y restaurar obras de arte".

Ambrosini también señaló que la TQR podría tener aplicaciones más allá del mundo del arte.

"Debería funcionar siempre que se quiera identificar diferentes superficies y materiales".

El equipo de técnicos, que incluye expertos de la Universidad de L'Aquila y del Instituto Nacional de Óptica en Florencia, analizó una copia de la década del 30 de un fresco de Ghirlandaio. Una imagen TQR (der.) mostró el uso del mineral cinabrio, bermellón o cinabarita, que no fue revelado por la luz visible (izq.) o las dos imágenes de la región espectral del infrarrojo cercano.