Saltillo, Coah.- En este foro de expresión Zócalo Saltillo otorga la palabra a mujeres que, desde diferentes trincheras, trabajan para crear mejores condiciones para los mexicanos de este siglo, pese a las condiciones adversas que día con día se dan en los distintos estratos sociales.

VER VIDEO: Mesa Central: El nuevo papel de las madres

Sofía Rodríguez, directora de La Casa de los Niños, A.C., es madre de cinco hijos y su labor se ha enfocado a la asistencia de niños en situación de riesgo, donde la labor ha sido también rescatar la dignidad de muchas madres de familia que viven la marginación para que ofrezcan un mejor futuro a sus familias.

Saira Arias es integrante de la asociación de familias adoptivas Lazos del Corazón, es notario público y tras tener dos hijos biológicos decidió adoptar una pequeña, porque tan grande es el amor de una madre que se puede dar a hijos que no nacieron de su vientre.

Similar es el caso de la hermana Consuelo Sánchez, sierva de la Divina Misericordia, y directora de la Casa de la Misericordia, refugio que atiende desde hace 14 años a madres adolescentes en situación de riesgo, labor por la cual ahora es la abuelita de casi 100 nietos.

Estuvo presente en este espacio de Mesa Central la subprocuradora de la Familia Margarita Farías, quien participó como madre de familia y como autoridad competente a la que se han acercado las familias adoptivas y aquellas que pasan por procesos lastimosos de la separación de sus hijos.

Lourdes de Koster, jefa de información y madre de familia, junto con el reportero Erik Pichardo, colaboraron en la conducción de esta edición de Mesa Central, donde se abordó el papel de las madres del nuevo siglo.

¿Cuál es el papel de las mamás como pilares de familia?

Margarita Farías: “Yo, como mamá, considero que es muy importante, y si lo viéramos como un parte del cuerpo sería la columna vertebral que sostiene brazos y pies y a la vez es el corazón, porque da el cariño, la ternura y seguridad. Sustituir o cambiar el papel como mamás sería imposible, porque estamos formando su personalidad”.

Sofía Rodríguez: “La presencia de ella es vital; si la madre no está bien, el resto no lo está, ella genera la actitud y la energía. El hecho de que ella estuviera en casa no garantizaba que fueran buenos o malos hijos, implica una cuestión de la calidad en el tiempo que se le dedica a los hijos, porque ahorita por las situaciones socioeconómicas ha tenido que salir a trabajar.

“Si la madre se siente bien realizándose, los hijos se convierten en seres responsables desde la familia por el rol que tiene la madre. El hecho de sacar adelante la familia se convierte en tarea de todos. Malo es cuando la familia se convierte en lo negativo, llega de malas y el entorno se convierte en un problema, salen a la calle y empiezan los riesgos sociales a los que se exponen al andar en calle”.

¿Cómo es ser una madre diferente?

Hermana Consuelo Sánchez: “Para nosotros, que trabajamos con pobreza extrema, podemos hablar de que la queja general de nuestras jóvenes es que su mamá no les hace caso, la mamá tiene que salir a lavar ajeno, tiene que salir a limpiar una casa donde dura todo el día para que le den 100 pesos; entonces, aquí hay otro Saltillo que hay mucha gente no conoce y allí son otras las realidades; mucho abandono del papá, como que piensan que la mamá es la que tiene que hacer todo, porque cuando el hijo saca 10 en la escuela el papá dice ‘Mira, mi hijo sacó 10’, y si saca cinco dice ‘Tu hijo sacó cinco’, y ya se hizo a un lado, hay un desmembramiento.

“En este momento de la historia el gran ausente es el padre… cuando una muchachita llega a la Casa de la Divina Misericordia con quien se tienen que lidiar más es con el papá, y dice: ‘Es que esta sinvergüenza, ya se llevó mi honor entre las patas’, y uno le dice: ‘Momento, el honor de un hombre no lo traen las hijas ni nadie, lo trae usted, y como usted lo maneje así lo va traer’.

“Y le preguntas si alguna vez le dijo a su hija que la quería mucho y dice: ‘¿Qué voy a andar diciéndole?’, ¿y alguna vez le hizo presente que si le sucedía algo, que era su joya más preciada?, pues alguien más vivo le dijo que la quería y ella se la creyó”.

¿Por qué asumir el rol de madre y decidir no sólo tener hijos biológicos, sino adoptivos?

Saira Arias: “Porque yo sí creo que Dios te los manda. Siempre quise mis tres hijos y tuve mis dos hijos biológicos y mi tercer hijo yo se lo pedí a Dios, entonces me llegó así, mi hija no nació aquí, y me dicen ‘¿por qué no la adoptaste aquí?’, y yo digo que a donde te los manda tú tienes que ir por ellos. Es algo tan natural como tener un hijo biológico, aunque siempre es una decisión de pareja, tomada entre todos”.

Lourdes de Koster: “Sin embargo, a mí me ha tocado ver cómo en la política a veces se sacrifica la posibilidad de la maternidad, la prioridad es el estatus profesional. A mí Dios me dio la oportunidad de tener una hija y eso no lo cambiaría por nada, es algo que no se pude explicar. Debo aprovechar para este apunte: Algo que me lastima mucho es ver tanto maltrato a la mujer y los niños, luego las mujeres podemos vernos acorraladas por esta ignorancia, por la dependencia que se tienen con el marido, que lleva los 30 o los 40 pesos para el sustento. Es grave lo que ocurre en este sentido”.

Sofía Rodríguez: “Entonces los que tuvimos la oportunidad de tener educación tenemos un compromiso de regresar un poquito de lo que hemos recibido y hay espacios como estas asociaciones que tenemos ahorita, primero para que la mujer crezca, que se revalorice. Si ellas aprenden a encontrar espacios para crecer puede venir un cambio. No podemos perder de vista lo duro del maltrato, tampoco podemos culpar a estas mujeres.

“En México es donde estamos fallando, estamos de espectadores; el compromiso va más allá de ver por los nuestros, por estar así vivimos lo que vivimos”.

¿Qué pasa con una mujer que vive en las condiciones en las que dice la madre, en pobreza extrema, que está sola, que no tiene nada más que su hijo, qué decirle a esas jóvenes?

Margarita Farías: “Hay mujeres que están viviendo en suma pobreza y se tiran a víctimas; es igual que la suciedad, hay personas que están en suma pobreza, pero están limpias, y hay personas que están económicamente estables, pero nunca pueden estar limpias; entonces, cuando tienes valor interno sales adelante”.

Hermana Consuelo Sánchez: “Es un trabajo enorme hacer que ellas se revaloricen, pero en el caso de las muchachas los niños que allí nacen se quedan hasta que puedan salir adelante. Ahorita tenemos dos niñas, la que nació y su mamá, porque todavía es una nena.

“Pero se quedó la guardería de mis niños empezada. Cuando el señor Moreira visitó la casa me dijo que se cambiaba el nombre si en un año no estaba la casa de las madre solteras y la guardería lista, magnífico porque nos compró el terreno de enseguida, pero se quedó empezada. Yo hablo de la guardería y duele mucho ver a los niños que nacieron en esa casa, ver que vayan a otra guardería cuando está una guardería a tu lado empezada, se quedó paralizado, con decirte que se está cayendo”.

Margarita Farías: “Se tiene que fortalecer a todas las mamás y que no exista una pobreza de autoestima y de dignidad. Sacar fuerza para ayudar”.

Hermana Consuelo Sánchez: “De las jóvenes atendidas sólo se ha dado en adopción uno y era un caso bien difícil, la mamá no estaba emocionalmente preparada y con todo y eso lo entendió”.

Zaira Arias: “Hay que saber que lo que hizo esta madre es la historia de amor más grande, porque ni lo abandonó, es por el bien de él y de ella”.

Hermana Consuelo Sánchez: “Ahorita que escucho que quería un tercer hijo, es porque tenías un gran carga de amor que no sabías dónde ponerla, porque pensaste que la ibas a tener en tres hijos”.


LA FAMILIA ESTÁ CAMBIANDO

Margarita Farías: “Ha habido muchos cambios, ya no somos la tradicional, pero ha ido cambiando y emocionalmente tenemos que crear herramientas. Prefiero mejor darle a cada quien su rol y que cada quien lo cumpla en familia y en la sociedad y vamos poquito a poquito cambiando”.

¿La situación de inseguridad y desempleo cómo se le plantea a los hijo? ¿Sí influye?

Sofía Rodríguez: “En el caso propio, en general, como mamás estamos con miedo a la hora que llega el momento de las salidas y de los permisos, y en el mismo esquema de formar personas responsables también es dejarlos que tomen decisiones, establecer un diálogo, poner las cosas sobre la mesa y decir: ‘La situación está así y puede pasar algo’. Como papás tenemos la responsabilidad de ser claros, ni exagerar ni minimizar las cosas, y decir ‘Éstas son las medidas en caso de que tenga un incidente, y que ellos digan ‘Sí voy’, pero decirles: ‘Mi límite para que tú regreses es éste’.

“En edades pequeñas sí te corresponde tomar la decisión. A mí me dicen las mamás en la Casa de los Niños que el niño ya no va venir, que porque tiene 8 años y ya no quiere, (les digo) ‘tu responsabilidad como papá y mamá es que se forme, ¿quieres que tenga un mejor futuro?, pues no lo dejes salir.

Margarita Frías: “Antes de que sucedieran las cosas que ahora nos han sucedido como que estaba todo muy permisivo, porque llegaban las 6 de la mañana, y ahora tienen que estar en tu casa porque hay reglas, no sólo porque hay peligro, y decirles: ‘Ya cuando tú determines la hora de llegada es cuando seas autosuficiente’”.

Hermana Consuelo Sánchez: “Yo platico con las muchachas y dicen: ‘Yo llego a las 6 de la mañana, ya no está ni mamá ni papá, les valió que no llegara’, eso sí, pero luego llega el papá enojado porque salió embarazada”

LA COMUNICACIÓN

Saida Arias: “Lo importante es tener mucha comunicación con nuestro hijos. Nosotros lo que hicimos como familias adoptivas fue crear una asociación Lazos de Corazón, donde la finalidad es ayudar a los menores, ayudar a las familias para que sepan cómo comunicarse con los hijos, compartir experiencias, prepararlos para que no sean etiquetados y no los vean diferentes. Ven que los hijos son iguales y ver hasta dónde es nuestra responsabilidad. Basta ver dónde es tu responsabilidad y hasta dónde es el carácter de tu hijo, y a mí me dicen ¿por qué las familias comunes no han hecho algo parecido?”.

Sofía Rodríguez: “Desde La Casa de los Niños son 313 niños y el 70% es de extrema pobreza, pero cada viernes son 87 los papás que no le fallan y empezamos con 20 en las clase para padres, y ellos oyen lo que otros van aprendiendo y vemos que vale más que ellos lo tomen de acuerdo a sus necesidades a querer imponerles algo”.

Margarita Farías: “Viendo todas las mamás adoptivas, les han dicho las nuevas parejas que ellos (las familias adoptivas) son bien felices porque al adopción es un impulso, ésta es una opción y ayuda a una familia, y ese niño crece en una familia que está reventando de amor. Se vuelcan, cambian, se realizan y el niño sale de Casa Cuna y hasta su tez florece, le brillan los ojos, porque por más bonita que está la Casa Cuna nunca se va sentir igual que en una familia.

Saira Arias: “En el tema de las familias adoptivas, sí se acercan mucho con nosotros para preguntarnos si hay alguna diferencia. La gente dice que la sangre llama, pero el corazón siente, y podrán ser mis hijos grandes parte de sangre, de mi carne, pero mi hija la más pequeña es parte de mi alma”.

Lourdes de Koster: “Estamos en una época muy difícil para ser mamá, en Saltillo mismo se está enfrentando un reto, y qué bueno que desde las organizaciones y la dependencias se está haciendo algo, pero creo que como mujeres tenemos esa capacidad de amar, de trabajar y ser profesionales en el ámbito que nos toque, e incluso dar la vida por los hijos que no llevamos en el vientre, los adoptivos, los que ayudamos de alguna forma.

“Nuestros hijos están expuestos a demasiada violencia, pero creo que si el problema lo atendemos de raíz, con tiempo de calidad, con amor, podemos lograr un buen avance para erradicar esto que estamos viviendo… y, definitivamente, tenemos mucho que celebrar este 10 de mayo, enhorabuena para quienes compartieron en esta Mesa Central”.

Sofía Rodríguez: “Ese don que con el que nacemos hay que retribuirlo formando buenas personas, útiles para la comunidad, que quieran a su país. Todo está en sembrar, decir que la sociedad a lo mejor nos carga más de lo que es y decir: ‘Yo me engancho en este rol’. Si la familia está unida y fortalecida podrán venir tiempos duros, pero van a salir, porque cuando no hay esto vamos ver este desmembramiento. El problema más fuerte no es que la aspiración sea ser delincuente, sino porque no tienen un espacio donde se sientan queridos y escuchados, apostar a lo preventivo y no a lo correctivo”.

Saira Arias: “Lo más importante es encontrar un lugar a dónde sentir que pertenecemos y para quién somos importantes, ¿quién me necesita? Lo más importante es empezar por uno, y es poco a poco y no dejar de hacerlo”.

Margarita Farías: “Debo dar gracias Dios porque tengo mi mamá, que es una mujer madura y digna que nos enseña a ser fuertes; las mamás así son, mujeres muy fuertes que se deben proyectar para ayudar”.

Hermana Consuelo Sánchez: “Sí hay que darles a nuestros jóvenes y niños un sentido de pertenencia.

“Yo soy hija de un hombre que desterraron de México y sufrió muchísimo, y nos dio un sentido de pertenencia aunque crecimos en el extranjero y cuando hemos crecido, no dijo ‘o son mexicanos o no son nada, porque gringos no van a ser nunca’.

“Ese sentido de pertenencia es el que nuestros niños y jóvenes no tienen, porque sufren, porque piensan que no son nada y para colmo les toca una familia desmembrada; entonces, ¿qué le espera a México en 30 años? Se puede pensar en un México diferente, no le encajemos a nuestros niños lo que no viene para ellos”.
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