Torreón, Coah.- Cada día el agua subterránea de la Laguna de Coahuila y Durango se contamina de arsénico por el descenso paulatino del nivel de los mantos acuíferos, porque es mayor la extracción que la recarga.

Para frenar esta situación hay que hacer efectiva la veda, para que no se extraiga mas agua de la absolutamente necesaria, y esa es para consumo humano, dijo Juan Carlos Parga Torres, miembro del Comité Ciudadano por la Calidad y Cantidad del Agua en la Laguna.

En la Región Lagunera que se está colapsando por falta del vital líquido, no tiene porqué haber cotos lecheros, ya que el que utilizan no es solo para el riego de forrajes, sino para otros usos en el proceso de la industria láctea.

Actualmente ya se dificulta distribuir agua de buena calidad para el consumo humano a través de norias en los municipios de San Pedro, Matamoros, Viesca y Francisco I. Madero por Coahuila y Tlahualilo, Mapimí, San Juan de Guadalupe y Simón Bolívar de territorio de Durango.

Ante esta situación ya no se puede permitir el crecimiento constante de la siembra de alfalfa por el elevado gasto de agua del subsuelo, ya que se pone en riesgo la salud de un millón 200 mil habitantes de la Comarca Lagunera.

La producción de este cultivo se ha incrementado dentro de la zona denominada de reserva, donde se supone, está la mejor calidad del recurso, dijo.

El desequilibrio del acuífero de la región, lo provoca la excesiva extracción del acuífero principal y esto motivó que se aplicara el primer decreto federal como zona de veda, que se basó en el artículo sexto de la Ley Federal de Aguas Nacionales, hoy Ley de Aguas Nacionales.

Especialistas hidráulicos aseguran que anualmente se extraen del subsuelo alrededor de mil 200 millones de metros cúbicos por solo 600 de recarga, cuando mucho.

Por este desequilibrio, se ha visto afectada la calidad del agua de la región, con fenómenos como el hidroarsenicismo, metales pesados, sales, y nitratos con los que se afecta la salud de gran parte de la población, sobre todo de las comunidades rurales.

Explicó Parga Torres que el sector agrícola consume del total del recurso natural el 90 por ciento, la industria el 6 por ciento y 4 por ciento el servicio urbano.

Las modificaciones al Artículo 27 Constitucional trajeron como consecuencia los cambios en las políticas de inversión en el campo, favoreciendo al inversionista privado y al acaparamiento de agua.

Con ello, viene desapareciendo toda cultura de producción rural, orillando a los campesinos y ejidatarios a vender sus derechos de agua a particulares, en la mayoría de los casos, fuera de la legalidad.

Desde 1972 se presentaron informes y análisis de la grave sobre-explotación y contaminación del acuífero en los municipios de la Laguna de Coahuila y Durango y del problema del arsénico en el agua del subsuelo.

Esta situación se ha ido agravando cada día que pasa, ya que la contaminación de la zona de reserva o burbuja del acuífero, ya es irreversible, indicó.

Actualmente en esta zona existen alrededor de 3 mil pozos en operación para uso agrícola, pecuario y múltiple, dijo Parga Torres.

Desde 1984 se creó el sistema Interestatal de Abasto de Agua dentro del Programa Federal de hidroarsenicismo, ya que se detectó arsénico en los pozos profundos de toda el área de San Pedro, Francisco I. Madero en Coahuila y Tlahualilo de la parte de Durango.

“Se nos está colapsando el agua en la Laguna, y éste es un problema serio”, refirió.

Aun cuando es evidente que se está sobre explotando al acuífero, la CNA no aplica enérgicas medidas para que los agricultores instalen medidores volumétricos para controlar el gasto, pues solo un bajo por ciento ha cumplido con la disposición, concluyó.