Saltillo, Coah.- Una historia muy importante está a punto de escribirse dentro de las páginas de los Yanquis de Nueva York, pero en especial de su cerrador número 1, Mariano Rivera, quien muy pronto podrá estar en el libro de récords como el máximo taponero de todos los tiempos en Grandes Ligas.

El hijo predilecto de la franquicia está empatado en este momento en el primer lugar histórico con 601 juegos salvados en su carrera, junto a Trevor Hoffman.

El panameño logró la gesta ayer en el triunfo 7-6 ante los Azulejos de Toronto y ahora sólo necesita un salvamento para ser el mejor de todos los tiempos y superar al retirado Hoffman.

Desde que se colocó la franela de rayas en 1995, ha sido pieza fundamental para la novena más ganadora de títulos de todos los tiempos.

En su temporada de novato, Rivera inició en 10 ocasiones, pero desde entonces se convirtió en el mejor taponero de su generación y, para muchos, de la historia.

Ha salvado 40 partidos en ocho temporadas, incluyendo la de este año. En dos ocasiones estuvo sobre 50 rescates, además ha sido seleccionado para el Juego de Estrellas en 12 ocasiones.

VA CAMINO A COOPERSTOWN

Al igual que la posición del bateador designado, que parece ser relegada en la votación para el Salón de la Fama, a la hora de entrar a Cooperstown es más difícil para los taponeros, comparado con los lanzadores iniciadores.

De los primeros 10 lanzadores abridores que lideran las Grandes Ligas en victorias, ocho tienen su placa en Cooperstown.

Sin embargo, del top ten de cerradores, apenas dos están con los inmortales, pero Rivera, único jugador activo del grupo y quien parece no perder efectividad con el pasar de los años, se perfila como futuro miembro del Salón de la Fama, ya que tiene méritos de sobra.

DE PERSONALIDAD MUY NATURAL

Quizás todavía no es momento para celebrar para el veterano cerrador, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos.

“Tal vez cuando me retire, pero por ahora no estoy concentrado en eso (en la marca). No soy ese tipo de hombre. Soy un jugador de equipo”, comentó Rivera, luego de llegar a la marca de los 600.

Vaya que Mariano ha aprovechado las oportunidades que se le han dado. Si en la temporada regular ha sido dominante, en sus intervenciones en playoffs ha estado en otro nivel. En 15 postemporadas el taponero tiene marca de 8-1, con una espectacular efectividad de 0.71 y 42 salvados, es líder absoluto en estos últimos dos renglones.

Y DE PERFIL DISCRETO

El modus operandi de Rivera, también conocido como “Apaga y Vámonos”, por sus grandes actuaciones en los innings finales, está armado básicamente con un sólo lanzamiento, la recta cortada; su personalidad siempre ha sido de un perfil discreto y una serenidad que raya en lo robótico.

Su sitial en el Salón de la Fama está garantizado desde hace buen rato gracias a unas credenciales insuperables, pero de la boca de Rivera nunca se deslizan frases arrogantes o fuera de tono.

DIFÍCIL ALCANZARLO

Francisco Cordero, el dominicano de Cincinnati, es el cerrador activo que más cerca se encuentra, con 323 salvamentos, y tiene 36 años.

Después siguen Jason Isringhausen de los Mets (300) y el venezolano Francisco Rodríguez de Milwaukee (291).

Rodríguez tiene 29 años y puede acumular muchos más, si consigue un equipo que le devuelva el papel de cerrador.

Pero Rivera tiene contrato para otro año y, salvo bajones esporádicos, deberá seguir sumando, por lo que el panorama pinta difícil de ser alcanzado o superado, por lo menos a corto plazo.

LO MÁS RECIENTE

El panameño, que consiguió su salvamento 600 el martes en Seattle, ponchó a Colby Rasmus y retiró a Brett Lawrie y Eric Thames con una roleta y un elevado. Rivera llegó a 42 rescates esta temporada.

Como es usual en él, el taponero no hizo alboroto al alcanzar el hito. El catcher Russell Martin le dio la mano y luego recibió un abrazo de Alex Rodríguez, quien bateó un jonrón en el encuentro.

“Para mí fue normal”, dijo Mariano Rivera.

Rivera, de 41 años, está a un rescate de quedarse con el récord histórico en solitario.

“602 es el gran número, porque pone el sello final al hecho de que es el mejor cerrador de todos los tiempos”, dijo Joe Girardi, mánager de los Yanquis.

Si Mariano no logra la marca este domingo, probablemente la alcance durante la serie de ocho partidos como locales que comienza el lunes.

“Me encantaría lograrla en casa, pero no pienso de esa manera”, dijo Rivera.

El piloto de los Azulejos John Farrell calificó al canalero como “el estándar por el que se mide a todos los demás”.

“Si eres fanático del beisbol, aprecias lo bueno que es, lo constante que es”, agregó.

Aaron Laffey (3-2) lanzó un inning para apuntarse el triunfo, con el que los Yanquis detuvieron una racha de dos derrotas al hilo.

RADIOGRAFÍA DE UN CAMPEÓN

» Mariano Rivera nació en Puerto Caimito, Panamá, en 1969. Desde 1995 ha jugado con los Yanquis de Nueva York como lanzador. Actualmente es cerrador. Sus principales armas son su “fastball” y su “cutter”. Es muy popular entre los fans; lo llaman “Moh”. Aunque es oriundo de una familia deportiva, ya que su padre jugaba beisbol en sus ratos libres y perteneció a un equipo famoso.

» Rivera sabe controlar muy bien sus emociones, no demuestra su frustración para no darle satisfacción a los contrarios. Es un hombre religioso, y muchas veces lee la Biblia en la sede de los Yanquis. Tiene planes de ser un ministro evangélico después de su jubilación.

SUS LOGROS

» Ganó la Serie Mundial con los Yanquis en las temporadas 1996, 1998, 1999, 2000 y 2009.

» En 1999 fue el Jugador Más Valioso en la Serie Mundial.

» Premios: Todo Estrella 1997, 1999, 2000, 2001, 2002, 2004; Babe Ruth Award en 1999; Rolaids Relief como relevista del año en 1999, 2001 y 2004.

» Lideratos: Campeón en juegos salvados en 1999, 2001 y 2004, y en juegos terminados en 2004.
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