Al lado del poeta, Concepción Recio Dávila, coordinadora de Operación del Centro Cultural Vito Alessio Robles, realizó un breve recorrido por el poemario de Tristán y lo que contiene además de hablar del ser poeta. “Juan Martínez Tristán es un gran maestro, maestro de poetas enamorado de la palabra. Sabe cómo gobernar la poesía y volverla sencilla. Los poetas comienzan sin nada y sin nadie, es un asunto de soledad, de gran osadía. El poeta nos deja la impronta de su amor a la poesía”.
“La noche es igual protagonista de su obra, es cómplice de todos nosotros. Octavio Paz está presente en otro de sus poemas y a él se dirige para decirle que hay firmamento para todos. Nos comenta que se ha empapado de la poesía joven, es un nombre de una búsqueda constante, que escudriña”, siguió comentando Recio Dávila en el Salón de las Letras, pasado domingo.
Eliseo Mendoza Berrueto también presentó el libro. “Acepté la invitación más por la sexagenaria amistad que por la poesía”, se sinceró con el público, sin embargo el interés del ex gobernador por el poemario de Martínez Tristán se hizo patente cuando inició la crítica y el recorrido histórico a través de la obra del poeta y la relación con su vida. “Juan se adentró en esa selva infinita que es el arte, descubrió una vena espiritual. Vive por encima de la cotidianeidad superficial y fría. ‘El Último Brindis’ son 115 poemas y una postilla a Carlos Fuentes. Los poemas que más me gustaron fueron sus cinco eróticas, aunque abusa un poco del prosaísmo”.
Para finalizar, Juan Martínez Tristán expresó que a pesar de tener más de 80 años está en la mejor etapa de su vida y sigue renovándose en la escritura, sus poemas tienen ese toque de modernidad que caracteriza una evolución de tiempo y a los jóvenes les dice que no le aconseja nada, “ellos tienen que expresar sus inquietudes como les venga en gana”.
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