Saltillo.- En Coahuila se encuentran 930 menores de edad internados en los albergues a cargo de la Procuraduría de la Familia, de los cuales el 45 por ciento es por violencia, abandono o separación de los padres.

La titular de la dependencia, María Teresa Araiza Llaguno, señaló que el resto de los casos que se tienen en los albergues es porque los padres no tienen tiempo por sus trabajos, dinero o quien les ayude con el cuidado de sus hijos y los dejan internados.

“Hay madres que están solas y se le complica el cuidado de sus hijos y pueden caer en situación de abandono, además que no tienen una red que los apoye, son personas que están en una situación de riesgo permanente”, puntualizó.

Dijo que los niños que no se encuentran en algún proceso de patria potestad o de violencia, por lo general pueden salir los fines de semana, como en los períodos vacacionales con sus familias y con la certeza que podrán ser atendidos.

Señaló que en otros casos los dejan internados hasta que encuentra una situación laboral estable, que les permita ser el sustento económico y tener el tiempo suficiente para su cuidado.

Mientras que con el resto de infantes que pasaron por una situación de violencia o separación de sus padres, se tiene que trabajar poco a poco en terapias con los mismos progenitores, como con terapeutas, psicólogos para lograr su estabilidad emocional.